ONU atiende a 270.000 estudiantes en Gaza pese a restricciones en suministros educativos

La Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios ha rehabilitado más de 440 centros de aprendizaje en Gaza donde más de 6.300 docentes atienden a casi 270.000 estudiantes que llevaban más de dos años sin acceso a educación. A pesar de los avances, la ONU advierte que Israel mantiene restricciones a materiales escolares y otros suministros vitales. Además, más de un millón de gazatíes siguen necesitando vivienda urgente, mientras que el Servicio de Desminado trabaja para asegurar zonas contaminadas con explosivos.
En medio de una crisis humanitaria persistente, la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios continúa desplegando esfuerzos para devolver algo de normalidad a la infancia gazatí. Con más de 6.300 maestros trabajando en más de 440 centros educativos rehabilitados, la ONU ha logrado que casi 270.000 estudiantes regresen a las aulas después de más de dos años sin acceso a educación por causa de la guerra. Es un logro nada desdeñable en un territorio donde la reconstrucción avanza lentamente y las necesidades superan capacidades.
Sin embargo, el panorama sigue siendo sombrío. Los docentes enfrentan carencias severas de material educativo. Farhan Haq, portavoz alterno de las Naciones Unidas, fue directo en su mensaje: la organización hace un llamado explícito a Israel para que levante las restricciones a suministros escolares. "No hay cantidad necesaria de materiales para refugios. Hay ciertos artículos, incluidos materiales educativos, que no hemos podido conseguir. Mencioné la falta de material de papelería, algo que no debería estar retenido, pero que lo está", expresó Haq durante su rueda de prensa regular. Se trata de restricciones que van más allá de lo educativo y afectan la vida cotidiana de la población.
La vivienda sigue siendo una emergencia silenciosa. Mientras la ONU distribuyó esta semana más de 200 tiendas de campaña, junto con lonas, mantas y ropa de abrigo para enfrentar las tormentas invernales, más de un millón de gazatíes requieren con urgencia soluciones habitacionales duraderas. Muchas familias viven en refugios precarios o en viviendas parcialmente dañadas sin posibilidad de repararlas por falta de materiales.
Jean Pierre Lacroix, responsable de las operaciones de paz de la ONU, subraya un peligro menos visible pero potencialmente devastador: la presencia masiva de explosivos sin detonar. El Servicio de Desminado opera en Gaza y Cisjordania, pero las necesidades son enormes. "Las necesidades son igual de grandes" a pesar del alto el fuego, enfatizó Lacroix, pidiendo mayor acceso internacional, equipo y visados para que los equipos de desminado puedan asegurar las zonas. Sin este trabajo, cualquier intento de reconstrucción real sigue siendo arriesgado.
Aunque Haq reconoce que la ayuda alimentaria ha evitado la amenaza de hambruna en los últimos meses y que el tráfico comercial se está restableciendo, el panorama permanece restringido. Los puntos de cruce siguen siendo insuficientes y muchos bienes vitales quedan bloqueados en las fronteras. Gaza, tres años después de que comenzó la guerra, sigue atrapada entre emergencias: niños ansiosos de volver a la escuela, familias sin hogar y un territorio minado que es peligroso pisar.
Fuente original: ONU - Oriente medio



