ONU acusa a Israel de "limpieza étnica" contra palestinos en Gaza y Cisjordania

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU publicó un informe que advierte sobre actos de limpieza étnica de palestinos, con destrucción de barrios enteros, hambruna deliberada y traslados forzosos. El documento registra 463 muertes por inanición en Gaza e identifica patrones que constituirían crímenes de guerra y de lesa humanidad. La ONU pide a todos los países detener la venta de armas a Israel que facilite violaciones de derechos humanos.
La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentó esta semana un informe que levanta alarmas sobre lo que califica como actos de limpieza étnica cometidos por autoridades israelíes tanto en Gaza como en Cisjordania. El documento, que analiza un período de un año hasta octubre de 2025, señala que "los ataques intensificados, la destrucción metódica de barrios enteros y la denegación de asistencia humanitaria parecían tener como objetivo un cambio demográfico permanente en Gaza". El informe suma estas acciones a los traslados forzosos de palestinos, configurando lo que la ONU considera patrones preocupantes de limpieza étnica en ambos territorios ocupados.
En Gaza, el panorama que describe el organismo internacional es desolador. El informe documenta la muerte de al menos 463 palestinos por hambruna, incluyendo 157 niños, una situación que atribuye directamente a acciones del gobierno israelí como el bloqueo de ayuda humanitaria. La ONU subraya que usar el hambre como método de guerra contra civiles constituye un crimen de guerra, y puede escalar a crímenes de lesa humanidad si es sistemático, o incluso genocidio si busca destruir un grupo nacional, étnico o religioso. Los patrones de ataques letales también generan preocupaciones sobre si las fuerzas israelíes atacaron intencionalmente a civiles, lo que violaría convenciones internacionales de conflicto armado.
En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el informe documenta uso sistemático de fuerza ilegal, detenciones arbitrarias generalizadas, tortura a palestinos en custodia y demoliciones masivas de viviendas. El documento registra 79 muertes de palestinos bajo detención israelí durante el período analizado. Todas estas acciones, según la ONU, responden a un patrón de discriminación y control sistemático de la población palestina.
Lo que más preocupa a la ONU es la impunidad. El organismo señala que el sistema judicial israelí no ha tomado pasos significativos para exigir responsabilidades por estas violaciones, generando un clima de total falta de consecuencias. Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, fue directo: "La impunidad no es abstracta: mata. La rendición de cuentas es indispensable. Es el requisito previo para una paz justa y duradera en Palestina e Israel".
Por eso el informe hace un llamado concreto: insta a todos los países a "cesar la venta, transferencia y desvío de armas, municiones y otro equipamiento militar a Israel que facilite violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado". Esta recomendación busca frenar el flujo de armas que alimenta operaciones que la ONU considera ilegales.
El documento también menciona que Hamás y otros grupos armados palestinos continúan reteniendo rehenes y utilizándolos como moneda de cambio, acompañado de reportes de violencia sexual, tortura y privación de necesidades básicas. Sin embargo, el peso del informe se centra en las acciones israelíes y la necesidad urgente de investigación, justicia y rendición de cuentas para construir una paz genuina en la región.
Fuente original: ONU - Oriente medio



