Once congresistas se juramentaron sin trabajar y cobrarán más de 34 millones en solo 11 días

Cuando el periodo legislativo 2022-2026 ya había terminado sus debates, once políticos decidieron posesionarse en el Congreso sabiendo que no tendrían que asistir a ninguna sesión. Aun así, recibirán salario completo hasta el 20 de julio. Cada uno percibirá cerca de 34.3 millones de pesos por aproximadamente 20 días sin participar en ninguna actividad legislativa. El Senado justificó que la posesión es obligatoria por ley cuando hay renuncias.
A finales de junio, cuando el Congreso ya había cerrado sus puertas después de aprobar leyes importantes como la Ley Jineth Bedoya Lima, la Ley de la Música y la Ley contra la Mutilación Genital Femenina, sucedió algo peculiar. Once políticos decidieron juramentarse para ocupar curules que habían quedado vacantes por renuncias, a pesar de saber que no tendrían que hacer absolutamente nada durante el tiempo restante del periodo legislativo.
El asunto es que estos once congresistas, entre senadores y representantes a la Cámara, se posesionaron sin que hubiera sesiones extraordinarias programadas ni actividad legislativa alguna. Su única tarea sería ocupar físicamente una silla en el Congreso, pero ni eso era necesario. Aun así, recibirían salario por cada día que estuvieran en el cargo hasta el 20 de julio, cuando se posesiona el nuevo Legislativo. En total, hablaríamos de aproximadamente 20 días de trabajo fantasma.
Las cifras son llamativas. Actualmente, cada congresista recibe una asignación mensual de 51.512.447 pesos, más recursos adicionales de aproximadamente 50 salarios mínimos mensuales para sus Unidades de Trabajo Legislativo. Eso significa que cada uno de estos once políticos percibiría cerca de 34.3 millones de pesos antes de impuestos y retenciones, sin haber asistido a un solo debate ni participado en ninguna votación.
Diego González, secretario del Senado, salió en defensa de la práctica explicando que la posesión es obligatoria por la Ley 5 de 1992. Según esta norma, cuando un congresista renuncia se configura una falta absoluta que obliga a convocar al siguiente candidato de la misma lista para que ocupe el cargo. Es decir, legalmente no hay alternativa: si alguien renuncia, debe llamarse al suplente.
Entre los once está César Lorduy, de Cambio Radical, quien se posesionó el 1 de julio reemplazando a Julio Benedetti. Lorduy, expresidente del Consejo Nacional Electoral, ha sido acusado por la representante Ingrid Aguirre de presunto acoso sexual. También se juramentaron Arley Gómez de Alianza Verde y Ubeimar Delgado del Partido Conservador en el Senado. En la Cámara llegaron Sol María Liñán Pana, Rodrigo Ardila Vargas, Eduardo Andrés Zúñiga y Reinaldo Velásquez, mientras que Shirley Nohemí Hernández, Jhon Fredy Pimentel, Liza Marie Barrientos Gómez y Germán Tiberio Ojeda Pedraza completaron la lista de los posesionados.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


