Ocho municipios del Urabá enfrentan crisis por lluvias: Gobernación envía ayudas humanitarias

La Gobernación de Antioquia respondió a la emergencia invernal en el Urabá con el envío de casi 3 mil ayudas humanitarias a ocho municipios afectados por intensas lluvias. Las comunidades enfrentan inundaciones, deslizamientos y daños en vías que han afectado la movilidad e infraestructura. Además de la asistencia, trabajan con maquinaria pesada en puntos críticos y buscan garantizar el acceso a agua potable en las zonas impactadas.
El Urabá antioqueño vive días de angustia por las fuertes lluvias que no dan tregua. Apartadó, Turbo, Carepa, Chigorodó, Murindó, Mutatá, San Pedro de Urabá y San Juan de Urabá están en la mira de las autoridades tras los estragos que han dejado las precipitaciones. Inundaciones en barrios y veredas, deslizamientos de tierra y vías destruidas son la realidad que hoy viven miles de familias en esta región del norte de Antioquia.
Ante la gravedad de la situación, la Gobernación de Antioquia no se cruzó de brazos. A través del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagran), pusieron en marcha un operativo que ya ha distribuido 2.961 ayudas humanitarias. Se trata de kits con alimentos, artículos de aseo, cobijas y colchonetas, lo básico que necesitan ahora mismo quienes lo perdieron todo con el temporal.
Pero la respuesta va más allá de las cajas de ayuda. Las autoridades también movilizaron maquinaria amarilla para intervenir los puntos donde la situación es más crítica y evitar que nuevas emergencias se presenten en carreteras y sectores vulnerables. En paralelo, trabajan contrarreloj para que el agua potable llegue nuevamente a los hogares que han quedado sin acceso a este servicio básico.
El Dagran mantiene contacto permanente con los alcaldes de estos ocho municipios y con las comunidades para evaluar los daños hora a hora y coordinar la llegada de más apoyo si es necesario. Las autoridades piden que la ciudadanía no baje la guardia: hay que estar atento a las recomendaciones de gestión del riesgo, evitar zonas de riesgo y reportar cualquier emergencia que vea en el camino. Las lluvias aún no terminan y en el Urabá saben que viene un largo camino de recuperación.
Fuente original: Minuto30

