Ocho flamencos rosados vuelven a su hogar en la Ciénaga Grande tras ser rescatados del tráfico ilegal

Corpamag liberó ocho flamencos rosados en Ciénaga como parte de la conmemoración del Día de la Tierra. Las aves, que fueron víctimas de tráfico ilegal y tenencia indebida, pasaron por rehabilitación en el Centro de Atención de Fauna antes de regresar a su hábitat natural. La jornada contó con la participación de autoridades ambientales, comunidades locales y pescadores, quienes ven en esta iniciativa una oportunidad para impulsar el turismo sostenible en la región.
En el municipio de Ciénaga se vivió una jornada que mezcló esperanza ambiental con alegría comunitaria. Corpamag, la autoridad ambiental del Magdalena, liberó ocho flamencos rosados que durante meses estuvieron bajo cuidado especializado después de haber sido atrapados ilegalmente. La actividad coincidió con la celebración del Día de la Tierra, una fecha que invita a reflexionar sobre nuestro compromiso con la naturaleza.
Estas aves rosadas tienen historias difíciles detrás. Algunas fueron decomisadas por las autoridades tras ser capturadas para el comercio ilegal, mientras que otras llegaron al Centro de Atención de Fauna de Corpamag gracias a entregas voluntarias de personas que se percataron de que tenían animales silvestres en su poder. Walberto Naranjo, coordinador del Centro de Fauna de la entidad, explicó la importancia del momento: "Hoy estamos en una de las actividades más gratificantes para quienes trabajamos por la protección de la fauna silvestre: devolver a estos animales a su hábitat natural, donde cumplen funciones ecológicas fundamentales".
La liberación ocurrió en el sector de San Juan, un lugar donde estas especies encuentran las condiciones ideales para vivir. Allí no solo regresaron los flamencos a su entorno, sino que se abrió una puerta para que las comunidades locales vean la fauna silvestre como un activo para el desarrollo. Funcionarios de Corpamag, líderes comunitarios y asociaciones de pescadores participaron en la jornada y coincidieron en que estos animales pueden convertirse en protagonistas de iniciativas de ecoturismo sostenible que beneficien a quienes viven en la zona.
La autoridad ambiental aprovechó la ocasión para hacer un llamado claro: la captura y comercialización de fauna silvestre no solo daña los ecosistemas, sino que pone en riesgo la salud de las personas. El regreso de los flamencos a la Ciénaga Grande es una señal de que la recuperación ambiental es posible cuando hay voluntad de proteger lo que nos rodea. Para Corpamag, esta es también una apuesta por fortalecer la conservación y el desarrollo sostenible en un territorio que tiene todo por ganar si aprende a vivir en armonía con su riqueza natural.
Fuente original: Seguimiento
