Obispo barranquillero asume cargo clave en una de las basílicas más sagradas del mundo
Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, nacido en Barranquilla, fue designado Vicario del Arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor en Roma, uno de los templos más importantes del catolicismo. El religioso, quien además se desempeña como secretario de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores desde 2024, ahora coordina actividades litúrgicas y pastorales en el santuario fundado en el siglo IV. Su nombramiento representa un reconocimiento a su trayectoria y fortalece la presencia colombiana en el Vaticano.
Un barranquillero ha llegado a ocupar uno de los cargos más relevantes en el corazón espiritual de Roma. Monseñor Luis Manuel Alí Herrera fue designado recientemente como Vicario del Arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, un nombramiento que lo posiciona en una posición estratégica dentro de la Iglesia católica mundial.
Alí Herrera nació el 2 de mayo de 1967 en Barranquilla. Estudió Teología y Psicología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y fue ordenado sacerdote en 1992. Su carrera dentro de la Iglesia ha estado marcada por el trabajo en temas sensibles. Desde 2015 forma parte de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, y desde marzo de 2024 se desempeña como secretario de esa comisión, cargo que seguirá ocupando mientras desarrolla su nuevo rol en Roma.
En 2015 fue nombrado obispo auxiliar de Bogotá, paso que precedió a su actual designación en el Vaticano. Ahora trabaja directamente con el cardenal Rolandas Makrickas coordinando todas las actividades litúrgicas, pastorales y espirituales de la basílica. Además, puede actuar en representación del Arcipreste en caso de ausencia, lo que refleja la confianza que han depositado en su liderazgo.
La Basílica de Santa María la Mayor no es cualquier templo. Fundada en el siglo IV, es el santuario mariano más antiguo de Occidente y uno de los lugares más simbólicos del catolicismo. En sus muros reposan los restos del papa Francisco en una tumba de característica sencillez. Allí también se venera la imagen de la Salus Populi Romani, una representación profundamente venerada por los fieles que ha recibido visitas de papas antes y después de sus viajes apostólicos.
La Conferencia Episcopal de Colombia vio en este nombramiento un "reconocimiento a su trayectoria pastoral" del obispo colombiano. Su llegada a este cargo refuerza el vínculo entre Colombia y el Vaticano, posicionando a Alí Herrera como uno de los representantes colombianos con mayor visibilidad en la estructura actual de la Iglesia católica.
Fuente original: KienyKe - Portada

