Nuevo frente frío amenaza a Colombia entre el 22 y 26 de febrero con lluvias e intenso oleaje
Un frente frío llegará a Colombia la próxima semana y traerá consigo lluvias fuertes, vientos intensos y olas de hasta 3 metros en las costas. El Caribe y el Pacífico enfrentarán los impactos más severos, mientras departamentos como Córdoba, Antioquia, Sucre y La Guajira ya están bajo Estado de Emergencia por inundaciones anteriores. Las autoridades piden a los colombianos tomar medidas preventivas para proteger sus viviendas.
Colombia se alista nuevamente para enfrentar otro golpe de la naturaleza. El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, ha puesto en alerta al país sobre la llegada de un frente frío que se aproximará entre el 22 y el 26 de febrero. Este sistema traerá consigo lluvias intensas, fuertes vientos y un aumento peligroso en la altura del oleaje que afectará principalmente las regiones Caribe, Andina y Pacífica.
La situación reviste especial gravedad porque Colombia aún se recupera de las inundaciones que dejaron 20 muertos a inicios de este mes. Departamentos como Córdoba, Antioquia, Sucre y La Guajira ya se encuentran bajo Estado de Emergencia Económica y Social decretado por el Gobierno Nacional, lo que significa que sus suelos están saturados y más vulnerables a cualquier lluvia adicional.
En el Caribe, la alerta es máxima. La Dirección General Marítima, Dimar, prevé olas de hasta 3,2 metros en el Archipiélago de San Andrés y Providencia. Esto obligará a suspender actividades de navegación y turismo durante el fenómeno. En el Pacífico, las laderas de las montañas preocupan a las autoridades por el riesgo inminente de deslizamientos, por lo que se ha ordenado un monitoreo permanente de estas zonas críticas.
La UNGRD mantiene coordinación constante con las alcaldías para activar protocolos de evacuación temprana en caso de ser necesario. Las autoridades hacen un llamado urgente a la ciudadanía para que refuerce techos, limpie drenajes y evite transitar por zonas que puedan inundarse. Con los terrenos ya saturados por las lluvias anómalas de febrero, cualquier precipitación adicional puede significar un desafío mayor para la estabilidad de hogares y comunidades en todo el país.
Fuente original: Minuto30



