Nueva York quiere copiarle a Bogotá: activistas piden expandir ciclovías inspiradas en la colombiana

Activistas neoyorquinos de Transportation Alternatives están pidiendo que la ciudad amplíe su programa de calles sin carros, tomando como modelo la exitosa ciclovía bogotana. Bogotá ha logrado convertir su ciclovía en un evento masivo con 138 kilómetros habilitados y cerca de 2 millones de participantes, trayendo beneficios en salud pública y reducción de contaminación. Los activistas proponen transformar el programa Summer Streets en un evento semanal que funcione de abril a octubre, conectando más kilómetros de la ciudad libre de vehículos.
Cuando hablamos de innovación urbana y movilidad sostenible, Nueva York está mirando hacia Bogotá. Un grupo de activistas estadounidenses llamado Transportation Alternatives acaba de lanzar una petición pidiendo que la ciudad replique el modelo de la ciclovía colombiana, argumentando que tiene "el potencial inmenso" para transformar la forma en que los neoyorquinos se desplazan y disfrutan sus calles.
El grupo, que trabaja para "recuperar la ciudad de Nueva York de los automóviles, transformando nuestras calles en lugares seguros, sostenibles y equitativos para caminar, andar en bicicleta, usar el transporte público, reunirse y prosperar", ve en Bogotá un ejemplo concreto de cómo funciona este modelo. La capital colombiana tiene una población similar a la de Nueva York pero con el doble de superficie, lo que hace que su experiencia sea especialmente relevante. Desde Transportation Alternatives subrayan que en Bogotá "el ciclismo pasó de ser una herramienta funcional para residentes que viven en la pobreza a una forma común de transporte y de actividad social".
Los números hablan solos: la ciclovía bogotana comenzó hace 50 años en un pequeño trecho de la carrera Séptima y hoy cuenta con 138 kilómetros habilitados. El dato más impresionante es la participación masiva: en el domingo con más afluencia, el 18 de enero de 2026, se registraron 2.363.181 trayectos, de los cuales 1.667.064 fueron en bicicleta, 638.329 caminando, 49.356 en patines y 8.432 en otros modos. Eso sí, cifras de la Secretaría Distrital de Movilidad bogotana.
En comparación, Summer Streets, el programa de Nueva York creado hace 18 años, comenzó con apenas 11,26 kilómetros de espacio libre de carros durante tres sábados de verano. A lo largo de las dos décadas ha añadido menos de 13 kilómetros adicionales y solo dos horas más de funcionamiento. El evento se realiza en Staten Island, Queens, Brooklyn y el Bronx, pero de manera desconectada y únicamente durante el verano.
Más allá de la diversión y el movimiento, los beneficios en salud son otro gancho importante. Transportation Alternatives destaca que el programa bogotano "ha demostrado resultados significativos en salud pública, incluida la reducción de la contaminación del aire y el aumento en la percepción de seguridad". De hecho, Bogotá cuenta con certificación de carbono neutro por la ciclovía, y tiene prevista una nueva certificación para agosto de este año.
La petición, dirigida al alcalde Zohran Mamdani y al comisionado del Departamento de Transporte Mike Flynn, es clara en sus demandas: "Amplíen Summer Streets a un evento semanal de abril a octubre, inspirado en la ciclovía, que se extienda desde la mañana hasta la noche, añadiendo más millas cada año con el objetivo de crear un espacio conectado sin carros para el ciclismo en toda la ciudad". Mientras Nueva York debate, Bogotá ya demostró que no es solo posible, sino que funciona a gran escala.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá