Nueva réplica de 4,4 en Venezuela mantiene en alerta mientras sube el número de víctimas
Venezuela enfrenta una crisis sísmica en escalada tras reportarse una réplica de magnitud 4,4 durante la madrugada del viernes en el estado Carabobo, días después de dos terremotos fuertes. El balance de la tragedia asciende a 235 muertos, más de 4.300 lesionados y decenas de desaparecidos. Rescatistas trabajan sin parar en escombros mientras la población permanece en estado de alerta y espacios abiertos por miedo a nuevas réplicas.
La situación en Venezuela no da tregua. Mientras las autoridades trabajan contrarreloj en las labores de rescate tras los terremotos del jueves, durante la madrugada del viernes 26 de junio se registró una nueva réplica de magnitud 4,4 con epicentro en el municipio de Morón, en el estado Carabobo. Aunque fue de menor intensidad que los movimientos anteriores, reavivó el pánico entre una población ya golpeada y obligó a los organismos de emergencia a insistir en que los ciudadanos se mantengan en alerta ante la posibilidad de que se presenten nuevas réplicas.
El costo humano sigue subiendo. Según las autoridades venezolanas, la tragedia ha dejado hasta ahora 235 personas muertas, más de 4.300 heridas y decenas de desaparecidas. Mientras tanto, cientos de rescatistas continúan removiendo escombros de casas y edificios que colapsaron en diferentes regiones del país.
La zona más afectada es La Guaira, donde se concentran las operaciones de búsqueda y rescate, aunque también hay labores en Caracas, Carabobo y otros estados impactados por el doble sismo. El Gobierno informó que alrededor de 250 edificaciones sufrieron daños severos o quedaron completamente destruidas, dejando a miles de familias en situación de vulnerabilidad.
El miedo es palpable en las calles. Durante la noche después de los terremotos, muchos habitantes de La Guaira y Caracas prefirieron dormir en vehículos, parques y espacios abiertos para evitar entrar a sus viviendas, temiendo que puedan estar estructuralmente dañadas. Las autoridades mantienen la recomendación de no ingresar a ningún edificio que presente grietas o signos de inestabilidad hasta que sea inspeccionado por profesionales.
La comunidad internacional ya se mueve. Varios países y organismos internacionales han comenzado a enviar equipos especializados en rescate, personal médico y ayuda humanitaria para apoyar las operaciones y asistir a las comunidades afectadas por lo que ya se considera una de las mayores catástrofes naturales en la historia reciente de Venezuela.
Fuente original: Diario del Norte
