Nueva EPS acumula facturas sin procesar por $16 billones: la crisis se triplica en menos de dos años

Las cuentas médicas pendientes de procesar en Nueva EPS saltaron de $4,4 billones a $15,6 billones entre abril de 2024 y noviembre de 2025, triplicándose durante la intervención estatal. El sistema recibe más facturas de las que puede procesar, creando un rezago estructural que afecta el flujo financiero de la aseguradora. El senador Andrés Forero cuestiona la efectividad de la intervención y advierte sobre posibles cambios políticos en la administración de la entidad.
La crisis financiera en Nueva EPS se ha profundizado en lugar de mejorar desde que el Estado tomó control de la aseguradora hace casi dos años. Según información oficial entregada al senador electo Andrés Forero, el monto de facturas sin procesar se triplicó en apenas 19 meses: pasó de $4,38 billones en abril de 2024 a $15,64 billones en noviembre de 2025. Para entender qué significa esto: son miles de cuentas médicas de hospitales y clínicas que Nueva EPS no ha validado ni pagado, dinero que sigue atrapado en el sistema sin cerrar su ciclo administrativo.
Cuando comenzó la intervención el 3 de abril de 2024, la entidad tenía 12,6 millones de facturas pendientes por procesar. El agente interventor, Luis Oscar Galvis, explicó que estas son cuentas que nunca terminaron su trámite dentro del sistema: "corresponde a aquellos registros que no habían culminado el ciclo operativo". El problema es que lejos de reducirse durante estos 19 meses de intervención, el rezago creció dramáticamente a 14,4 millones de facturas sin cerrar.
Lo que revela el verdadero cuello de botella es que Nueva EPS no logra procesar las facturas tan rápido como las recibe. Entre la posesión del actual interventor y el 31 de enero de 2026, la entidad radicó 11,4 millones de facturas nuevas por $8 billones, pero solo procesó 11,3 millones por $7,63 billones. Aunque los números en cantidad son casi iguales, el dinero que sigue sin cerrar sigue aumentando. Es como si una empresa recibe pagos constantemente pero nunca termina de validarlos y contabilizarlos en su sistema.
Esta acumulación tiene consecuencias reales para el sistema de salud colombiano. Los hospitales y clínicas que facturan a Nueva EPS están esperando recibir ese dinero, mientras la aseguradora lucha por procesar el papeleo. El senador Forero señaló el contraste: "cuando fue intervenida Nueva EPS tenía facturas no procesadas por $4,4 billones. Menos de dos años después las facturas no procesadas llegaban a $16 billones". Su preocupación es que la intervención estatal, en lugar de resolver el problema, lo ha agravado.
El cuestionamiento político también entra en juego. Forero advirtió sobre posibles cambios en la dirección de la entidad, sugiriendo que el Gobierno podría terminar la intervención para imponer nuevas mayorías accionarias. En un contexto donde Nueva EPS sigue acumulando pasivos, cualquier cambio administrativo sin resolver primero este rezago estructural podría empeorar aún más la situación financiera de la aseguradora y, por extensión, del sistema de salud que depende de ella.
Fuente original: Portafolio - Economía