No, Sergio Fajardo no gana plata con la reposición de votos: así funciona en realidad

Circuló un rumor de que Sergio Fajardo se embolsillaba dinero con el sistema de reposición de votos, pero eso no es cierto. El Estado solo devuelve el dinero que un candidato demuestre haber gastado, no una ganancia. Fajardo clasificó para la reposición con el 4.26% de los votos, pero solo le devolverían los 1.778 millones que reportó en gastos comprobados. En contraste, Paloma Valencia quedó debiendo 17 mil millones de pesos porque sus gastos superaron lo que el Estado le devolvería.
Después de la primera vuelta presidencial empezó a correr el rumor de que Sergio Fajardo se embolsillaba dinero cada cuatro años gracias a la reposición de votos. La realidad es completamente diferente y mucho menos glamorosa que esa especulación.
El sistema de reposición de votos es un mecanismo mediante el cual el Estado devuelve dinero a candidatos, partidos o movimientos políticos que superen el 4% de votos válidos. La idea es que recuperen lo que gastaron en su campaña, no que obtengan ganancias. Para acceder a esto, Fajardo debía pasar ese umbral y lo hizo: obtuvo el 4.26% con poco más de un millón de votos.
La especulación surgió porque en teoría cada voto válido corresponde a $8.613 pesos. Si multiplicamos esa cifra por el millón de votos de Fajardo, la cuenta da más de 8 mil millones de pesos. Pero aquí está el punto clave: el Estado solo repone el dinero que el candidato demuestre haber gastado realmente. Es decir, tiene que presentar facturas y justificantes de cada peso invertido. Esto existe precisamente para evitar que alguien haga negocio con la reposición.
En el caso de Fajardo, según el aplicativo Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral, reportó ingresos por 1.857 millones de pesos y gastos por 1.778 millones. Solo le devolverían esa última cifra, no los 8 mil millones especulados. Sus gastos se distribuyeron en administración (997 millones), propaganda electoral (286 millones), capacitación e investigación política (317 millones) y otros rubros menores como transporte y actos públicos.
Para recibir ese dinero, Fajardo tendrá que pasar un filtro más: autoridades electorales revisarán y auditarán los documentos que respalden cada gasto. Solo si todo está en orden, le dan el visto bueno.
De los 13 candidatos presidenciales en el tarjetón de primera vuelta, solo cuatro alcanzaron el 4% requerido: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, que avanzaron a segunda vuelta, más Paloma Valencia y Sergio Fajardo. Candidatos como Claudia López, Santiago Botero y otros quedaron por debajo y pierden completamente el derecho a la reposición.
El caso que sí genera preocupación financiera es el de Paloma Valencia. Aunque pasó el 4%, quedó en números rojos. Su campaña gastó 32 mil millones de pesos, pero por sus 1.638.893 votos solo tiene derecho a que le repongan 14.115 millones. Eso significa que debe cubrir cerca de 17 mil millones de pesos. Según reportes, sus gastos se financiaron con créditos de Bancolombia y del Centro Democrático. Los partidos que la avalaron deberían asumir esa deuda, aunque eso dependerá de los acuerdos que hayan hecho.
Este no es un problema nuevo en Colombia. En 2018, Humberto de la Calle, exjefe negociador del proceso de paz, quedó sin reposición porque no alcanzó el 2.05% de los votos. Más de 23 mil personas crearon la iniciativa "Una vaca por De la Calle" que recaudó más de 728 millones de pesos para ayudar a pagar sus deudas. Queda por verse si algún candidato de estas elecciones enfrentará una situación similar.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
