Niños de Hatonuevo vivieron un día como concejales y aprendieron cómo funciona la política local

Menores de edad ocuparon las curules del Concejo Municipal de Hatonuevo en una jornada educativa donde asumieron el rol de concejales. La actividad, llamada "Concejal por un Día", fue organizada por el Concejo junto con la Secretaría de Educación para cumplir con la Ley 1195 de 2008 que promueve la participación de niños y adolescentes. Los pequeños participantes presentaron propuestas, debatieron ideas y comprendieron desde la práctica cómo funciona la democracia municipal.
En Hatonuevo acaba de suceder algo especial: por un día, las sillas donde normalmente se sientan los concejales fueron ocupadas por quienes realmente tienen que heredar los retos del municipio. Los niños, niñas y adolescentes que integran la Mesa de Participación NNA vivieron una experiencia que los puso literalmente en la piel de quienes toman decisiones en el territorio.
La iniciativa "Concejal por un Día" fue desarrollada por el Concejo Municipal en compañía de la Secretaría de Educación, Cultura y Deportes. El objetivo era cumplir con lo que establece la Ley 1195 de 2008, que busca que la infancia y la adolescencia participen activamente en espacios de decisión, especialmente durante la celebración del Día de la Niñez y la Recreación.
Durante la jornada, los pequeños participantes no solo se sentaron en las curules: conocieron en vivo cómo funciona una sesión del Cabildo municipal. Cada uno tomó la palabra, presentó propuestas, debatió con otros compañeros y hasta ejerció control político de manera simbólica. Con esto, aprendieron en la práctica cómo funciona la democracia, qué significa el liderazgo y por qué la participación ciudadana importa.
Lo interesante es que esta no fue solo una actividad recreativa. Fue una lección profunda sobre cómo se construye el futuro de un municipio. Los niños y niñas regresaron a casa con un mensaje claro: que sus ideas y su voz sí cuentan en las decisiones que afectan su comunidad. Acciones como esta, que fortalecen las capacidades de las nuevas generaciones y despiertan liderazgos positivos, son las que poco a poco tejen el compromiso de los jóvenes con su territorio. En Hatonuevo comprendieron que la democracia, efectivamente, no tiene edad.
Fuente original: La Guajira Noticias

