"Ningún gobierno debe meterse en la Universidad Nacional": rector Peña tras retomar cargo en medio de paros

José Ismael Peña retomó la rectoría de la Universidad Nacional después de más de año y medio de batallas legales, pero con su mandato reducido a solo 14 meses. Enfrenta paros estudiantiles y debe lidiar con las renuncias del equipo designado por su antecesor Leopoldo Múnera. El rector propone transformar los planes de estudio para adaptarlos a los desafíos actuales como la inteligencia artificial y el cambio climático, además de hacer más flexible la oferta de posgrados.
José Ismael Peña volvió a la rectoría de la Universidad Nacional de Colombia después de una batalla judicial que se extendió más de un año y medio, pero lo que debería haber sido un periodo de tres años quedó reducido a apenas catorce meses. Su regreso no es precisamente tranquilo: enfrenta paros estudiantiles y encuentras las renuncias de personas que su predecesor, Leopoldo Múnera, había colocado en diferentes sedes de la institución.
En una conversación con el periódico El Colombiano, Peña reflexionó sobre los conflictos que enfrenta, la constituyente universitaria que comenzó durante el periodo que luego fue anulado, y sus propósitos para el tiempo que le queda al frente de la universidad. También abordó, con cautela, la decisión del presidente Gustavo Petro de ordenar en marzo de 2024 que no se le firmara su posesión para apoyar a Múnera.
Cuando se le preguntó sobre su sensación al recuperar el cargo, Peña respondió que era "la satisfacción del deber cumplido". Explicó que hace veinte meses se realizó un cambio de rectoría fuera de la normatividad colombiana, y su rol como profesor era demostrarles a los estudiantes la importancia de respetar la estructura normativa. Aunque el Consejo de Estado emitió dos fallos claros a su favor, tuvo que recurrir a una tutela para que esos fallos fueran respetados, lo cual refleja una situación sin precedentes en la historia de la institución.
Respecto a los paros estudiantiles con los que comienza su gestión, Peña aclaró que "no es un asunto de animadversión contra mí, no es un asunto personal, es un asunto coyuntural". Hay un grupo que esperaba otro rector, pero lo normal ahora es que todos se sienten a trabajar. Señaló que "un paro de estudiantes solo perjudica a los estudiantes" y mencionó que encuestas entre los sesenta mil estudiantes de la institución muestran que la mayoría no quiere una paralización porque sufren sus consecuencias en sus historiales académicos y en los tiempos de graduación que sus familias esperan.
El rector tiene claro qué quiere dejar en su corto tiempo al frente. Propone una transformación curricular urgente de los programas académicos para ajustarlos a las exigencias del mundo actual. Insiste en que todo profesional debe ser consciente de dos retos fundamentales: la inteligencia artificial y la tecnología, además del cambio climático y los objetivos de desarrollo sostenible. Además, busca fortalecer las humanidades, la comprensión lectora, el pensamiento crítico y el pensamiento sistémico en todos los estudiantes, independientemente de su carrera.
También propone transformar radicalmente los posgrados, que actualmente tienen horarios y métodos tradicionales que los hacen inaccesibles para quienes trabajan mientras estudian. Planea usar tecnología, ciclos cortos y microcréditos para que estudiantes de bajos recursos puedan especializarse sin necesidad de ser ricos.
Sobre la pregunta de si el presidente Petro violó la autonomía universitaria al impedir su posesión, Peña respondió de manera diplomática: "Ningún gobierno debe meterse en la administración académica y administrativa de la Universidad". Añadió que deben aprender de lo ocurrido y fortalecer la institución para que situaciones así no se repitan en el futuro, pero aclaró que buscarán la mejor armonía con el Ministerio de Educación y el Gobierno Nacional porque es una obligación institucional.
Fuente original: El Colombiano - Colombia