Niña de seis años atropellada por motociclista en zona peatonal de Santa Marta

Una menor de aproximadamente seis años fue embestida por una motocicleta que circulaba a alta velocidad en San Andresito, Santa Marta, el domingo por la tarde. El conductor ignoró la prohibición de tránsito de motos en ese sector y no tomó ninguna medida de seguridad. La niña fue trasladada al Hospital Julio Méndez Barreneche, mientras la comunidad exige que las autoridades sancionen severamente a conductores irresponsables.
Lo que pudo haber sido una tragedia ocurrió el domingo pasado en las calles de San Andresito, Santa Marta. Alrededor de las 5:20 de la tarde, una niña de apenas seis años estaba compartiendo un momento alegre con su familia, bailando en compañía de sus seres queridos, cuando su vida cambió en cuestión de segundos. Las cámaras de vigilancia del sector registraron el momento exacto en que fue embestida por una motocicleta de color negro que circulaba a alta velocidad por una zona que, supuestamente, es peatonal.
El incidente dejó a la pequeña tendida en el suelo tras el impacto. Los familiares, angustiados, le prestaron los primeros auxilios mientras otros ciudadanos que presenciaron los hechos confrontaron al joven conductor, quien resultó ileso del accidente. Lo más indignante es que el motociclista no solo manejaba a velocidad excesiva, sino que además ignoraba completamente la prohibición que existe para el tránsito de motocicletas por ese tramo de la carrera quinta. Manejaba sin precaución alguna, sin casco visible en las imágenes, sin ninguna medida de seguridad.
Actualmente, la menor recibe atención médica en el Hospital Julio Méndez Barreneche para recuperarse de sus lesiones. Este no es un caso aislado en la zona. Hace meses, otro peatón casi pierde la vida por una situación similar, lo que demuestra que la prohibición de motocicletas en ese sector simplemente no se cumple y los conductores la ignoran sin consecuencia alguna.
La comunidad samaria está cansada. Los ciudadanos han alzado la voz exigiendo a las autoridades que actúen con firmeza y que cancelen las licencias de conducción a estos motoristas irresponsables. El mensaje es claro: la vida de los peatones, especialmente la de los niños, no puede seguir siendo sacrificada por la negligencia de quienes se creen autorizados para incumplir las normas de convivencia.
Fuente original: Seguimiento