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Netanyahu cede a presión de Trump: Israel acepta diálogos con Líbano tras ensañarse con bombardeos

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Netanyahu cede a presión de Trump: Israel acepta diálogos con Líbano tras ensañarse con bombardeos
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Benjamin Netanyahu quedó marginado de la tregua entre Estados Unidos e Irán, lo que frenó sus objetivos bélicos y le valió críticas de fracaso estratégico. Ante las manos atadas, intensificó los ataques contra Líbano causando cientos de muertos, pero horas después se vio obligado a aceptar negociaciones directas bajo presión de Washington. El giro refleja la debilidad estratégica de Israel y su dependencia de Donald Trump para continuar sus operaciones militares.

Durante años, Benjamin Netanyahu ha clamado por una guerra contra Irán. Cuando encontró en Donald Trump a un presidente dispuesto a escucharlo, el primer ministro israelí aseguró que el conflicto sería rápido, traería un cambio de régimen en Teherán y terminaría con los programas nucleares iraníes. Pero después de cinco semanas y media de ataques intensivos, nada de esto sucedió. Peor aún: Netanyahu se vio marginado mientras Washington y Teherán se preparaban para conversaciones en Islamabad tras acordar una frágil tregua.

La reacción en Israel fue brutal. Yair Lapid, principal líder de la oposición, escribió en redes sociales: "Nunca ha habido un desastre político como este en toda nuestra historia. Israel ni siquiera estuvo cerca de la mesa cuando se tomaron decisiones relativas al núcleo de nuestra seguridad nacional". Los analistas internacionales fueron igual de críticos. Yossi Mekelberg, investigador del programa de Medio Oriente de Chatham House, señaló que afirmar que el régimen iraní había cambiado era "algo entre gracioso y trágico", considerando que la República Islámica había resistido el ataque conjunto de la mayor superpotencia mundial y el ejército más fuerte de Oriente Medio.

Con sus objetivos en Irán bloqueados, Netanyahu dirigió su atención hacia Líbano. El miércoles, apenas horas después de que Trump amenazara a Irán, Israel lanzó sus mayores bombardeos contra territorio libanés desde el inicio de la guerra. Los ataques, que se extendieron mucho más allá de los bastiones de Hezbolá, dejaron al menos 303 muertos y más de 1.150 heridos según autoridades sanitarias, sembrando el caos en el centro de Beirut. El objetivo parecía ser torpedear la frágil tregua con Irán.

Pero al día siguiente, Netanyahu se vio obligado a dar marcha atrás. Tras una llamada telefónica con la Casa Blanca, ordenó a sus ministros entablar negociaciones directas con el gobierno libanés. En un comunicado, el primer ministro israelí afirmó: "A la luz de las reiteradas solicitudes del Líbano para entablar negociaciones directas con Israel, ayer ordené al gabinete que iniciara negociaciones directas con el Líbano lo antes posible". El cambio de rumbo fue tan brusco que apenas unas horas antes Netanyahu había declarado que Israel "seguiría atacando a Hezbolá donde fuera necesario".

Lo que sucedió refleja una realidad incómoda para Israel: dependencia de Estados Unidos. Mientras la condena internacional arreciaba, fue la advertencia de Alemania sobre los peligros para las conversaciones con Irán, y sobre todo la presión desde Washington, lo que obligó a Netanyahu a ceder. Mekelberg explicó que el primer ministro israelí "necesita un enemigo y un frente abierto para mantenerse en el poder", pero "no atacará a Irán de nuevo sin Trump, por lo que se fijó en el Líbano como un lugar donde podría continuar".

Los analistas advierten que la creación de "zonas de amortiguación" en Gaza, Siria y Líbano sugiere que Israel se está preparando para una guerra semipermanente. Sin embargo, no está claro si esta estrategia es viable. Amos Harel, corresponsal militar del periódico israelí Haaretz, advirtió que si la campaña contra Irán llega a considerarse un fracaso en Estados Unidos, Trump buscará responsables. "A Trump no le gusta perder, y desde luego no le gusta admitir la derrota", escribió Harel, sugiriendo que la relación entre Netanyahu y el presidente estadounidense podría enfrentar turbulencias si la situación sigue deteriorándose.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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