Negociaciones con Clan del Golfo naufragan: revelan "gabelas" de excomisionado y suspenden traslados

El gobierno de Petro suspendió esta semana el traslado de integrantes del Clan del Golfo a zonas temporales en Córdoba y Chocó. La decisión llegó después de que investigaciones revelaran que el excomisionado de Paz Danilo Rueda negoció beneficios con la organización criminal antes de iniciar los diálogos formales. Con apenas un mes para que termine la administración actual, el presidente electo Abelardo De la Espriella ha advertido que no habrá "ofertas generosas ni concesiones inaceptables" para el grupo armado.
Los últimos días del gobierno Petro traen consigo el colapso de años de intentos por llegar a un acuerdo de paz con el Clan del Golfo. Esta semana, la administración suspendió el traslado de miembros de la organización a una zona temporal en Tierralta, Córdoba, en un nuevo golpe para unas negociaciones que han sido interrumpidas una y otra vez desde que comenzaron en 2022.
El punto de quiebre llegó cuando se conocieron grabaciones de audio que comprometían al excomisionado de Paz Danilo Rueda. Según investigaciones que sacó a la luz Caracol Noticias, Rueda sostuvo reuniones en 2022 con emisarios del Clan del Golfo y abogados vinculados al grupo, en las que supuestamente ofreció beneficios a cambio de mantenerlos en la mesa de diálogos. En uno de los audios se escucha a Rueda decir: "Juguemos a las escondidas", frase que habría sido clave para la estrategia acordada. El excomisionado también afirmó que la consigna era el quietismo total: "Todos nos quedamos congelados los tres, incluido el ejército congelado".
Las conversaciones de Rueda revelan cómo pretendía construir la confianza con los criminales. Según los audios, el funcionario ofreció retirar a oficiales militares que mejor conocían al Clan del Golfo, lo que calificó como una "decisión de limpieza en la inteligencia policial". Además, habría intercedido ante el entonces ministro de Defensa Iván Velásquez para detener operaciones militares en territorios controlados por la organización, todo mientras el Ministerio mantenía un discurso público diferente.
El proceso de paz con el Clan del Golfo ha sido un camino lleno de tropiezos desde que comenzó en agosto de 2022, apenas después de que Petro asumiera la presidencia. El grupo armado, cuyo máximo líder "Otoniel" está extraditado, inicialmente mostró disposición. El primer cese al fuego bilateral se anunció para el primero de enero de 2023 y supuestamente duraría seis meses. Pero todo se vino abajo el 19 de marzo de ese mismo año, cuando se reportó la quema de seis vehículos en el Bajo Cauca antioqueño. El presidente ordenó reactivar operaciones militares contra lo que llamó "estructuras de la organización mafiosa".
Con el tiempo, los diálogos se congelaron hasta que en febrero de 2025 hubo un nuevo intento. Las negociaciones se trasladaron a Catar, donde se acordó crear zonas de ubicación temporal para los combatientes en Chocó y Córdoba, que debían funcionar a partir del primero de marzo de 2026. Sin embargo, la Fiscalía rechazó suspender 29 órdenes de captura contra integrantes del Clan, incluidos 13 requeridos por la justicia estadounidense. La Corte Suprema de Justicia respaldó esa decisión.
Ahora, con apenas un mes para que termine la administración Petro, la zona de ubicación temporal de Tierralta "no cuenta con las condiciones establecidas por la ley", informó la Oficina del Consejero Comisionado de Paz. El traslado que estaba programado para esta semana fue aplazado indefinidamente. El presidente electo Abelardo De la Espriella ha dejado clara su postura frente a lo que herede: "Disponen de un mes para organizar su sometimiento. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables". Por ahora, el proceso de diálogo continúa, al menos según lo que aseguran el Gobierno y los negociadores del Clan, pero todo indica que los acuerdos de Catar terminarán siendo letra muerta.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

