Necropsia de Yulixa Toloza expone 11 heridas con arma blanca y múltiples fracturas

La autopsia practicada por Medicina Legal reveló que Yulixa Toloza, quien murió tras someterse a un procedimiento estético en una clínica clandestina, sufrió graves lesiones internas, fracturas en costillas y 11 heridas cortopunzantes distribuidas en su cuerpo. El informe documentó trauma físico severo compatible con violencia. Los responsables, capturados en Venezuela, enfrentan penas de 17 a 30 años de prisión.
Los hallazgos de la necropsia practicada a Yulixa Toloza pintan un cuadro devastador sobre lo que le ocurrió durante y después de un procedimiento estético que terminó en su muerte. Medicina Legal, según reportó La FM, determinó que la causa del fallecimiento fue un "procedimiento de succión adiposa en abdomen y dorso", pero el informe revela mucho más que complicaciones médicas simples. El documento detalla "graves lesiones internas, fracturas, heridas con arma blanca y complicaciones asociadas al procedimiento estético al que fue sometida".
Los peritos encontraron un patrón alarmante de traumatismo físico severo en el cuerpo de la mujer de 52 años. Hay fracturas en los arcos costales tanto del lado izquierdo como del derecho, hematomas en el tejido graso de la espalda, lesiones profundas en la región lumbar y daños en ambos lados de la columna vertebral. A esto se suman lesiones hemorrágicas en los músculos del cuello, lo que los investigadores interpreta como trauma directo en esa zona que agrava considerablemente el cuadro de violencia documentado.
Lo más inquietante es que la necropsia registró aproximadamente 11 heridas causadas con elemento cortopunzante: cuatro en la parte frontal del cuerpo y siete en la espalda. Estas lesiones se extendían por múltiples zonas: abdomen, tórax, axilas, espalda, región inguinal, zona sacra y glúteos. Un patrón de lesiones que sugiere una violencia sistemática muy diferente a lo que podría esperarse de un procedimiento estético.
El cuerpo de Yulixa fue abandonado en una carretera de Apulo, Cundinamarca, después de asistir a una sesión de lipólisis láser en una clínica clandestina al sur de Bogotá. Los responsables de esta muerte lograron huir del país, cruzando varios municipios y departamentos colombianos, incluida Cúcuta, hasta ser capturados en Maracay, Venezuela.
María Fernanda Delgado Hernández y Edinson José Torres Sarmiento, identificados como propietarios y administradores del centro estético Beauty Láser, enfrentan ahora acusaciones por desaparición forzada, secuestro simple, omisión de socorro, encubrimiento por favorecimiento y destrucción de material probatorio. Las penas por estos delitos podrían oscilar entre 17 y 30 años de prisión. El caso ha expuesto nuevamente los peligros de los procedimientos estéticos realizados en establecimientos sin regulación ni supervisión médica adecuada.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

