Murió Totó la Momposina: se apaga la voz que llevó el folclor colombiano al mundo

Sonia Bazanta Vides, conocida como Totó la Momposina, falleció el domingo 17 de mayo en México a los 85 años por un infarto. La legendaria cantante dedicó más de seis décadas a preservar y difundir los ritmos del Caribe colombiano como cumbias, porros, mapalés y bullerengues. Su familia confirmó la noticia, y Colombia le rendirá un homenaje póstumo en el Capitolio Nacional el 27 de mayo.
El mundo de la música colombiana quedó en silencio. Totó la Momposina, una de las voces más queridas del país, falleció el pasado domingo 17 de mayo en Celaya, México, a los 85 años. Un infarto al miocardio le arrebató la vida lejos de su tierra, pero sus tres hijos anunciaron el fatal desenlace a través de las redes sociales de la artista. "Con profundo dolor, anunciamos el fallecimiento de nuestra madre, rodeada de su familia", escribieron Marco Vinicio, Angélica María y Eurídice Salomé Oyaga Bazanta. En el comunicado resaltaron que Totó fue una mujer que, con su voz y entrega extraordinaria, llevó la cultura y la memoria del pueblo colombiano a los rincones del mundo.
Nacida el 15 de agosto de 1940 en Talaigua, Bolívar, Sonia Bazanta dedicó su vida entera a honrar el patrimonio musical del Caribe colombiano. Aunque estudió en el Conservatorio de la Universidad Nacional, sus verdaderas maestras fueron las cantadoras y tamboreras de los pueblos ribereños del Magdalena, donde aprendió los secretos de cumbias, porros, mapalés y bullerengues que luego llevaría al escenario mundial. Durante más de seis décadas, ella fue guardiana de esos ritmos que palpitan en el corazón de la costa colombiana.
Su trayectoria brillante dejó huellas indelebles en la historia cultural nacional. En 1982, acompañó a Gabriel García Márquez a Estocolmo cuando el escritor recibió el Premio Nobel de Literatura, un momento que selló su importancia en la diplomacia cultural del país. Décadas después, en 2013, recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, reconocimiento que validaba lo que ya sabían millones de oyentes en el mundo: que Totó era una maestra sin igual.
El Ministerio de Cultura la despidió con palabras que resumen su legado: la llamó "la eterna maestra que recorrió el mundo entero a ritmo de cumbias, porros, mapalés y bullerengues nacidos en el corazón de nuestra tierra". Sus restos serán trasladados a Bogotá el 27 de mayo, y el país se alista para rendir un último homenaje en el Capitolio Nacional a quien fue, sin discusión, una de las voces más universales que ha parido Colombia.
Fuente original: La Guajira Noticias


