Murió Ramiro Valdés, el comandante cubano que llevó la represión de Castro a Venezuela
Ramiro Valdés Menéndez falleció el 21 de junio de 2026 a los 94 años. Fue el principal arquitecto del G2, el aparato de inteligencia y represión del régimen cubano, bajo cuya dirección al menos 70 mil cubanos fueron encarcelados por motivos políticos. En décadas recientes, asesoró al gobierno de Venezuela en materia de control social y represión, exportando el modelo represivo cubano a otros países de América Latina.
El comandante Ramiro Valdés Menéndez falleció este 21 de junio de 2026 en La Habana a los 94 años. Su muerte marca el cierre de un capítulo importante de la llamada generación histórica de la Revolución Cubana, aquellos líderes que acompañaron a Fidel y Raúl Castro desde los primeros pasos de la insurrección, incluyendo eventos clave como el asalto al Cuartel Moncada en 1953 y la expedición del yate Granma en 1956.
Valdés es recordado principalmente como el artífice del G2, el temido aparato de inteligencia, contraespionaje y represión que se convirtió en la columna vertebral del control político en Cuba. A lo largo de su vida, ocupó posiciones de inmenso poder: fue Ministro del Interior en dos ocasiones (1961-1968 y 1979-1985), Vicepresidente del Consejo de Estado y Ministro de Informática y Comunicaciones. Su nombre quedó asociado a lo que muchos consideran una de las máquinas represivas más efectivas del continente.
El legado de Valdés en Cuba es particularmente oscuro. Se estima que bajo su mando al menos 70 mil cubanos fueron encarcelados por razones políticas. Miles de opositores sufrieron torturas, juicios sumarios y condenas a muerte ordenadas desde los organismos que él dirigía. Conocido por sus críticos como el "Carnicero de Artemisa", su nombre quedó vinculado a décadas de vigilancia estatal y represión sistemática contra cualquier forma de disidencia.
Pero su influencia trascendió las fronteras de la isla. Durante la Guerra Fría, Valdés mantuvo colaboraciones estratégicas con los servicios de inteligencia soviéticos, la KGB, en operaciones de contrainsurgencia en varios países de América Latina. En años más recientes, su rol cambió de forma pero no de propósito: se desempeñó como asesor clave en seguridad y control social para el régimen chavista en Venezuela, contribuyendo directamente a la exportación del modelo represivo cubano hacia ese país.
Miguel Díaz-Canel, actual mandatario cubano, lamentó públicamente la muerte de Valdés a través de redes sociales, destacando lo que llamó su "fidelidad absoluta" hacia el liderazgo de los hermanos Castro. Con su fallecimiento, uno de los últimos sobrevivientes de aquella generación original abandona la escena política, dejando tras de sí un legado profundamente marcado por violaciones a derechos humanos que tocó miles de familias en Cuba y más allá de sus costas.
Fuente original: Minuto30
