Murió el Indio Solari, leyenda del rock argentino que marcó generaciones

Carlos Alberto Solari, conocido como el Indio Solari, falleció el 5 de junio a los 77 años. Fue el líder histórico de Los Redonditos de Ricota, una de las bandas más influyentes del rock en español, y continuó su carrera como solista tras la separación del grupo en 2001. Aunque enfrentó el Parkinson desde 2016, se mantuvo activo en proyectos creativos hasta sus últimos años, dejando una huella profunda en la cultura musical de Argentina y América Latina.
Se fue una de las voces más importantes que ha parido el rock argentino. El Indio Solari, nacido Carlos Alberto Solari, murió el pasado 5 de junio a los 77 años en su residencia en Parque Leloir, en la provincia de Buenos Aires. Según reportó el medio argentino Teleshow, se realizaría una autopsia de protocolo para establecer oficialmente la causa del fallecimiento. Con su partida, la música pierde a un artista que supo conectar con millones de personas durante más de cuatro décadas.
El Indio fue mucho más que un cantante. En Argentina, sus composiciones se convirtieron en la banda sonora de varias generaciones que veían en sus letras una manera de entender la realidad social y política del país. Construyó una imagen cuidadosamente alejada del ruido mediático, manteniendo siempre una reserva que lo convirtió en una de las personalidades más enigmáticas de la cultura argentina. Esa distancia con la industria del entretenimiento, paradójicamente, lo hizo aún más cercano a su gente.
Todo comenzó en 1975 en La Plata, cuando junto a Skay Beilinson fundó Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La banda desarrolló una identidad propia que la diferenció del resto de proyectos de la época. Durante su trayectoria publicaron nueve álbumes que se convirtieron en clásicos: Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado y Luzbelito siguen siendo consideradas obras fundamentales del género. La apuesta por la independencia artística y la distancia de los circuitos comerciales tradicionales hizo que Los Redondos construyeran un fenómeno cultural que perduró décadas sin necesidad de adaptarse a las modas del momento.
Tras la separación en 2001, el Indio inició una nueva etapa como solista que demostró que el vínculo con sus seguidores seguía intacto. Lanzó trabajos como El tesoro de los inocentes en 2004, Porco Rex en 2007, El perfume de la tempestad en 2010, Pajaritos, bravos muchachitos en 2013 y El ruiseñor, el amor y la muerte en 2018. Cada recital suyo convocaba multitudes, prueba de que sus fans lo seguían considerando un referente indiscutible.
En marzo de 2016, durante un recital en Tandil, el Indio sorprendió a miles de fanáticos al revelar públicamente que padecía Parkinson. Ante sus seguidores expresó: "el Parkinson me anda pisando los talones". La enfermedad fue limitando sus presentaciones en vivo. Su último recital presencial ocurrió en 2017 en Olavarría, un encuentro multitudinario que quedó en la memoria de quienes lo acompañaron.
Pero el Indio no se rindió. A pesar de los obstáculos de salud, continuó participando en proyectos creativos, publicó libros y exploró nuevas tecnologías para mantenerse cerca de su audiencia. En 2020 realizó un concierto virtual mediante tecnología holográfica, mostrando su determinación de seguir conectado con la gente que lo adoraba. Su última aparición pública fue en enero de este año, cuando envió un mensaje por el reconocimiento Honoris Causa que le otorgó la Universidad de Buenos Aires.
Con su muerte se cierra un capítulo fundamental en la historia del rock argentino. Sus canciones, su obra y la influencia que ejerció sobre varias generaciones seguirán ocupando un lugar central en la cultura musical latinoamericana. El Indio se fue, pero su legado permanece vivo en la memoria de millones que encontraron en su música una manera de sentirse entendidos.
Fuente original: Minuto30
