Mujeres víctimas de Tierralta reciben maquinaria agrícola para fortalecer sus cultivos

Un grupo de mujeres campesinas y víctimas del conflicto armado en Crucito, Tierralta, recibió herramientas e implementos agrícolas de la Gobernación de Córdoba. Las beneficiarias, integrantes de la Asociación de Mujeres Víctimas de Crucito, cultivan arroz, maíz y yuca. La dotación hace parte del programa de Unidades Productivas Agropecuarias que busca tecnificar la agricultura rural y beneficia a unas 4.000 personas en el departamento.
En el corregimiento de Crucito, en zona rural de Tierralta, un grupo de mujeres campesinas que han sido víctimas del conflicto armado finalmente está recibiendo herramientas concretas para mejorar su situación. La Gobernación de Córdoba entregó maquinaria e implementos agrícolas que van a permitirles fortalecer los proyectos productivos en los que ya están trabajando y, lo más importante, reducir el agotamiento físico que representa el trabajo en el campo.
Las mujeres que recibieron esta ayuda hacen parte de la Asociación de Mujeres Víctimas de Crucito, conocida como Asodmuvic, una organización que se dedica al cultivo de arroz, maíz y yuca. Con la nueva maquinaria podrán tecnificar sus labores, lo que significa que van a trabajar de forma más eficiente y van a poder aumentar lo que producen sin gastar tanta energía en tareas tan pesadas.
Esta entrega se enmarca dentro del programa de Unidades Productivas Agropecuarias, o UPA, una apuesta de la Gobernación cordobesa para sacar adelante a agricultores y pescadores artesanales en todo el departamento. La idea de fondo es que más familias campesinas tengan acceso a herramientas que les permitan vivir mejor del campo.
Según la administración departamental, el programa está llegando a cerca de 4.000 personas distribuidas en diferentes municipios de Córdoba. Lo interesante es que priorizan a poblaciones que históricamente han quedado por fuera: mujeres rurales, víctimas del conflicto, comunidades indígenas y afrodescendientes. Todo esto hace parte de lo que denominan la Revolución del Campo, una estrategia más amplia para transformar la economía rural de la región.
Fuente original: Chicanoticias

