Mujeres en Colombia ganan 30% menos: brecha salarial persiste pese a mayor educación
Un estudio del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario muestra que las mujeres en Colombia siguen enfrentando discriminación salarial, desempleo más alto y limitaciones por trabajo doméstico no remunerado. Aunque tienen mayores niveles educativos que los hombres, esto no se traduce en mejores oportunidades laborales. La brecha persiste en todo el país y demanda políticas públicas más fuertes.
En Colombia, la desigualdad laboral entre géneros sigue siendo una realidad que afecta de manera directa el bolsillo de millones de mujeres. Un análisis reciente del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, sacado a la luz durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, pone números sobre una brecha que muchas ya conocen por experiencia propia: por cada peso que gana un hombre, las mujeres reciben entre 70 y 82 centavos. En algunos sectores, esa diferencia llega hasta el 30%.
Lo preocupante es que esta desigualdad no solo está en los salarios. El desempleo golpea más fuerte a las mujeres. Mientras que la tasa de desempleo femenino alcanza el 11,44%, en los hombres apenas llega al 6,99%. Esta brecha de casi cinco puntos porcentuales refleja las dificultades reales que enfrentan muchas colombianas para encontrar un trabajo formal, a pesar de tener mejor preparación académica que sus colegas hombres.
Lo paradójico del asunto es que las mujeres están más educadas. El 18,41% de las mujeres ocupadas tiene título universitario, comparado con el 12,72% de los hombres. Sin embargo, esa mayor formación no se convierte automáticamente en mejores oportunidades ni en salarios equitativos. Hay una desconexión clara entre educación y realidad laboral que sigue dejando atrás a las mujeres.
Otro factor que complica el panorama es la carga invisible del trabajo doméstico y de cuidado. Entre las mujeres que quieren trabajar pero no buscan empleo activamente, el 35% señala que sus responsabilidades familiares son el impedimento. En Latinoamérica, esta realidad es aún más pronunciada: tres de cada cuatro mujeres inactivas entre 25 y 64 años están fuera del mercado laboral precisamente por el trabajo no remunerado en el hogar. Son tareas que alguien tiene que hacer, pero que siguen recayendo principalmente en las mujeres.
El informe del Observatorio Laboral plantea una pregunta incómoda que el país no puede seguir eludiendo: si las mujeres tienen más educación pero menos oportunidades, menos dinero y más limitaciones por responsabilidades familiares, ¿qué falta para que la igualdad de género en el trabajo deje de ser un discurso bonito en los discursos políticos y se convierta en realidad? Las barreras están claras. Lo que hace falta es voluntad política para derrumbarlas.
Fuente original: KienyKe - Portada



