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Muere Jesse Jackson, el activista que abrió la puerta para que Obama llegara a la presidencia

Fuente: BBC Mundo - Economía
Muere Jesse Jackson, el activista que abrió la puerta para que Obama llegara a la presidencia
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Jesse Jackson, figura clave del movimiento por los derechos civiles estadounidense, falleció este martes a los 84 años rodeado de su familia. Jackson fue el primer afroamericano en lograr resultados significativos en unas elecciones presidenciales, allanando el camino para candidatos como Barack Obama y Kamala Harris. Su influencia se extendió desde iglesias del sur hasta la Casa Blanca, transformando la política estadounidense con un mensaje centrado en la igualdad racial y económica.

Jesse Jackson, figura central del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos durante los años sesenta y primer afroamericano que aspiró seriamente a la presidencia del país, murió este martes a los 84 años. Su entorno confirmó que "falleció pacíficamente por la mañana, rodeado de su familia". Los médicos le habían diagnosticado en noviembre una enfermedad degenerativa llamada parálisis supranuclear progresiva.

La vida de Jackson es la historia de una transformación de América. Nació en 1941 en Carolina del Sur bajo el sistema de segregación racial que dividía el país. Creció en la iglesia, un espacio donde los afroamericanos históricamente encontraban resistencia política. Como estudiante universitario, participó en las manifestaciones por los derechos civiles de los años sesenta. Fue arrestado junto a otros compañeros tras una protesta silenciosa en una biblioteca segregada, un acto que contribuyó a su desegregación. Su talento oratorio y su compromiso llamaron la atención de Martin Luther King Jr., quien lo acogió bajo su liderazgo.

En 1968, Jackson se encontraba con King en Memphis cuando el movimiento sufrió su golpe más devastador: el asesinato de su mentor. Aunque algunos detalles de ese momento quedaron en disputa, Jackson se convirtió en heredero del legado de King. Luego fundó Operación PUSH, que continuó luchando por la educación en barrios pobres y programas de acción afirmativa que permitieran a trabajadores negros acceder a empleos.

Jackson se presentó dos veces a la presidencia: en 1984 y 1988. En ambas ocasiones perdió la nominación demócrata, pero sus campañas sacudieron la política estadounidense. Obtuvo millones de votos y demostró algo que parecía imposible: que un candidato negro podía reunir apoyo en todo el país. Su mensaje de la "coalición arcoíris" unía a pobres, minorías y trabajadores alrededor de un programa progresista que incluía sanidad universal y justicia económica. Como dijo el senador Bernie Sanders en 2024: "Nadie más en el Partido Demócrata hablaba de una democracia multirracial y multiétnica".

Esa ruptura de barreras que Jackson logró en los ochenta abrió el camino directo para Barack Obama. Cuando el entonces senador de Illinois ganó la presidencia en 2008, convirtiéndose en el primer presidente afroamericano, Jackson lloraba entre el público. Los analistas reconocen que su trabajo previo transformando la participación política de los afroamericanos fue fundamental para esa victoria histórica.

Sin embargo, los últimos años de Jackson estuvieron marcados por controversias que ensombrecieron su legado. En 2013, su hijo Jesse Jackson Jr., congresista de Illinois, fue condenado a treinta meses de prisión por usar fondos de campaña para gastos personales. Jackson también enfrentó escándalos de infidelidad matrimonial e irregularidades financieras. En 2001, se reveló su relación extramarital con una miembro de su personal. A partir de 2017, cuando le diagnosticaron Parkinson, se retiró gradualmente de la vida pública.

A pesar de los tropiezos finales, Jackson transformó la política estadounidense. Convirtió el movimiento por los derechos civiles en una lucha por la justicia económica que va más allá de la raza. Enseñó a los demócratas a hablar con una voz más progresista y demostró que los votantes rechazados por el sistema podían convertirse en una fuerza electoral decisiva. Su influencia está grabada en cada candidato que después de él se atrevió a soñar con llegar a la Casa Blanca sin pedir permiso a la élite del partido.

Fuente original: BBC Mundo - Economía

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