Muere hombre atacado por enjambre de abejas africanizadas en Riohacha

Gildardo Orozco, conocido como "El Negro", falleció el sábado 23 de mayo en Riohacha tras ser atacado por abejas africanizadas. El ataque provocó un choque anafiláctico que derivó en paro cardíaco. Las autoridades advierten a la comunidad sobre el riesgo de estos insectos en la región y piden reportar colmenas en zonas urbanas.
Riohacha está de luto. Gildardo Orozco, vecino de la ciudad conocido cariñosamente como "El Negro", murió el pasado sábado después de ser atacado por un enjambre de abejas africanizadas en la intersección de calle 14A Bis con carrera 16, una zona de tránsito normal en la ciudad.
El ataque fue repentino. Según los reportes de emergencia, las abejas —caracterizadas por su comportamiento agresivo y territorial— inocularon una cantidad significativa de veneno en el cuerpo de Orozco. Los médicos que lo atendieron determinaron que la acumulación de toxinas desencadenó un choque anafiláctico severo, una reacción desproporcionada del sistema inmunológico que compromete funciones vitales cuando se expone a un alérgeno como el veneno de abeja.
La situación se agravó rápidamente. El choque anafiláctico provocó una parada respiratoria aguda, y minutos después Orozco sufrió un paro cardíaco. Los equipos de emergencia realizaron maniobras de reanimación y lo trasladaron a un centro asistencial cercano, pero los médicos no lograron estabilizar su condición. Falleció poco después de llegar a urgencias.
En regiones tropicales como La Guajira, estos incidentes no son aislados. Las abejas africanizadas abundan en el área debido al clima y las condiciones ambientales, y son conocidas por su agresividad superior frente a otras subespecies. Atacan en grupo ante cualquier estímulo que consideren una amenaza a la colmena.
Las autoridades locales hicieron un llamado urgente a la comunidad para extremar precauciones. Recomendaron no intentar ahuyentar enjambres, evitar movimientos bruscos si se encuentran con estos insectos, y reportar inmediatamente cualquier colmena visible a los bomberos o a las unidades de gestión del riesgo.
Los vecinos del sector expresaron su dolor por la pérdida. Según quienes lo conocían, Orozco era un hombre profundamente querido en Riohacha. Su muerte ha dejado consternación entre familiares, amigos y residentes de la zona. Hasta el cierre de esta edición, no se había informado sobre la localización del enjambre responsable ni de otras personas afectadas por el incidente.
Fuente original: La Guajira Noticias

