Muere en quirófano medellinense mujer que viajó desde Nueva York para retirarse biopolímeros

Paula Andrea Beltrán Sandoval, de 41 años, residente en Nueva York, falleció el pasado 18 de junio dentro de un quirófano en El Poblado mientras se sometía a una cirugía para remover biopolímeros. Aproximadamente una hora después de iniciada la intervención, presentó una desestabilización grave que derivó en un paro cardiorrespiratorio. A pesar de los esfuerzos del equipo médico, no fue posible salvarle la vida. Las autoridades investigan las causas del deceso.
Una colombiana radicada en Estados Unidos murió en la mesa de operaciones de una clínica privada en Medellín. Se trata de Paula Andrea Beltrán Sandoval, de 41 años, quien había viajado desde Nueva York especialmente para someterse a una intervención quirúrgica orientada a remover una cantidad de biopolímeros que le habían sido inyectados años atrás en los glúteos. La operación, que costaba aproximadamente 38 millones de pesos, se realizaba en un centro médico ubicado en la Torre Médica de El Tesoro, en la comuna de El Poblado.
Todo transcurría con normalidad durante la cirugía hasta que, aproximadamente una hora y diez minutos después de haberse iniciado el procedimiento de resección, algo inesperado sucedió. La paciente experimentó una desestabilización hemodinámica severa, es decir, una alteración grave en la circulación sanguínea, que desencadenó súbitamente en un paro cardiorrespiratorio. El equipo médico que la atendía, integrado por el cirujano, el anestesiólogo y el personal de enfermería, inmediatamente suspendió la intervención y activó el protocolo de emergencia conocido como código azul, ejecutando maniobras avanzadas de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos.
A pesar de todos los esfuerzos desplegados por los profesionales para restablecer los signos vitales de Beltrán, la paciente no respondió a los estímulos y fue declarada muerta en la mesa de operaciones. Lo más sorprendente del caso es que, según los informes médicos preliminares, la mujer no presentaba patologías previas, comorbilidades ni condiciones de salud que pudieran anticipar o explicar una complicación de tal magnitud durante una cirugía.
La Policía Judicial se personó en las instalaciones para realizar la inspección técnica del quirófano y asegurar el historial clínico de la paciente. El cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Medellín, donde especialistas realizarán los estudios histopatológicos y la necropsia para determinar las causas exactas del fallecimiento.
Fuente original: Seguimiento
