Montería rinde homenaje a la Policía Metropolitana en sus 12 años de servicio

La Policía Metropolitana San Jerónimo de Montería celebró este 1 de mayo una década y media protegiendo a la capital cordobesa y municipios cercanos como Cereté, Ciénaga de Oro, San Pelayo y San Carlos. En un acto emotivo, la comunidad y sus autoridades reconocieron el trabajo diario de los uniformados que arriesgan sus vidas por la seguridad de todos. El comandante Héctor Ruiz Arias reafirmó el compromiso institucional de seguir trabajando con honor y determinación.
En Montería se vivió una jornada cargada de sentimiento el pasado 1 de mayo. Autoridades, uniformados y ciudadanía se reunieron para reconocer doce años de trabajo de la Policía Metropolitana San Jerónimo, esa institución que cada día se juega la vida para mantener la tranquilidad en las calles. Fue un momento para mirar atrás, recordar a quienes cumplen su labor sin esperar nada a cambio, y fortalecer ese vínculo entre la comunidad y quienes la protegen.
Desde su creación, la Policía Metropolitana se ha posicionado como el escudo de seguridad no solo en la capital cordobesa, sino también en municipios cercanos como Cereté, Ciénaga de Oro, San Pelayo y San Carlos. Doce años son más que números en una estadística; representan los hogares que duermen tranquilos, la confianza que crece en cada barrio, y el sacrificio silencioso de cientos de hombres y mujeres uniformados que entienden que su deber va más allá de un uniforme.
El coronel Héctor Ruiz Arias, comandante de la Policía Metropolitana, fue enfático al hablar sobre lo que representa esta celebración. "Agradecemos a Dios, a nuestras familias y a la ciudadanía por la confianza depositada en nuestra labor. Seguiremos trabajando con honor, fe y determinación para responder a los desafíos actuales y continuar siendo garantes de tranquilidad en Montería y los municipios que conforman nuestra jurisdicción", expresó el oficial, recordando que el trabajo de la policía es un compromiso que va más allá de una celebración puntual.
El acto cerró con una plegaria por la protección de los miembros de la institución, un reconocimiento de que detrás de cada uniforme hay personas que necesitan apoyo, fe y esperanza para continuar en una labor que no siempre es fácil. Momentos como estos refuerzan lo que muchos monterianos ya saben: que la seguridad de una ciudad depende del trabajo conjunto entre instituciones y comunidad.
Fuente original: Chicanoticias