Modernización eléctrica en La Campiña se paraliza por rechazo comunitario
Afinia inició trabajos de renovación de la red eléctrica en el barrio La Campiña tras acuerdos alcanzados después de un incidente con un transformador. Sin embargo, vecinos bloquearon las excavaciones para instalar nuevos postes, impidiendo continuar con un proyecto que la empresa asegura reduciría pérdidas de energía por 21 millones de pesos mensuales. A pesar de una reunión con el secretario del Interior, no se logró un nuevo consenso y las obras permanecen paralizadas.
El proyecto de modernización de la infraestructura eléctrica en La Campiña chocó con la oposición de los habitantes apenas iniciaron las excavaciones para instalar nuevos postes. Lo que parecía ser un camino allanado después de los acuerdos de la semana pasada, cuando se presentó un incidente con un transformador de distribución en el sector, terminó convertido en un estancamiento que dejó a la empresa Afinia sin poder avanzar en sus obras.
La compañía tiene claro el diagnóstico del problema. Según sus cálculos, la red eléctrica del barrio está tan deteriorada que le está costando aproximadamente 21 millones de pesos mensuales en pérdidas de energía. Esas cifras serían recursos que podrían invertirse en mejorar la calidad del servicio para todos los vecinos. Por eso, el plan era reemplazar esa infraestructura vieja, reforzar la confiabilidad del suministro y reducir esos números rojos que tanto afectan el sistema.
Pero los habitantes del sector no vieron las cosas de la misma manera. Cuando los operarios comenzaron a excavar para hincar los postes nuevos, un grupo de vecinos salió a manifestar su rechazo y simplemente bloqueó el trabajo. Esto ocurrió a pesar de las jornadas de socialización que Afinia había realizado previamente y de lo que la empresa asegura fueron compromisos ya adquiridos entre ambas partes.
Ante el impasse, se convocó una reunión donde participaron líderes comunitarios, el secretario del Interior del Distrito y la Policía Nacional. Sin embargo, el encuentro no resultó en un nuevo acuerdo que permitiera reanudar las labores. Afinia aprovechó la ocasión para dejar clara su posición ante las autoridades: cualquier daño futuro en un transformador que comprometa la red estará condicionado a que primero se ejecuten las adecuaciones necesarias en la infraestructura y se garantice el cumplimiento de los compromisos establecidos con la empresa.
El secretario del Interior respaldó este enfoque, reconociendo que los acuerdos deben ser respetados por todas las partes para que las soluciones sean realmente sostenibles y seguras. Por ahora, la modernización espera mientras la empresa mantiene abierta la puerta al diálogo y a trabajar junto con autoridades y comunidad para encontrar una salida que permita avanzar en los proyectos de mejora del servicio eléctrico.
Fuente original: Las Noticias Cartagena
