Misiles y drones rusos matan a cuatro personas en nuevo ataque a Kiev

Rusia lanzó un ataque combinado contra la región de Kiev que dejó al menos cuatro muertos y 15 heridos durante la madrugada del sábado. Los bombardeos afectaron cuatro distritos, dañando viviendas, escuelas e infraestructuras críticas. El ataque ocurre mientras las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania permanecen estancadas, en medio de la distracción internacional provocada por la guerra en Medio Oriente.
La noche del viernes al sábado trajo nuevo dolor a Kiev. Un ataque simultáneo de misiles y drones rusos dejó al menos cuatro personas muertas y 15 heridas en la región de la capital ucraniana, según reportó Mykola Kalashnyk, jefe de la administración regional. El bombardeo fue particularmente violento: tres de los heridos estaban en estado crítico, dos de ellos requirieron cirugía inmediata. Los proyectiles impactaron en cuatro distritos diferentes, destruyendo edificios residenciales, escuelas, empresas e instalaciones de infraestructura vital.
Este ataque es parte de una escalada que Rusia mantiene casi todos los días contra objetivos civiles en Ucrania. Lo notable es el momento: sucede apenas días después de que Estados Unidos pospusiera las conversaciones de paz que estaban programadas para esta semana, argumentando que la situación en Oriente Medio requería su atención inmediata. Mientras misiles estadounidenses e israelíes golpean a Irán, Moscú se ha limitado a críticas verbales sin tomar acciones concretas para respaldar a su aliado iraní.
El contexto geopolítico pone en evidencia algo importante: la influencia de Rusia está en declive. El Kremlin ha fallado al intentar mantener alianzas estratégicas. Primero perdió a Siria cuando Bashar al-Assad cayó en 2024. Luego vio cómo Estados Unidos detenía en enero al líder venezolano Nicolás Maduro. Ahora no puede ni ayudar a Irán. Sin embargo, Moscú está sacando provecho de estos conflictos: los precios globales de la energía se han disparado, beneficiando sus ventas de petróleo, y la atención internacional alejada de Ucrania le conviene.
Volodímir Zelenski, presidente ucraniano, no lo oculta. El viernes criticó la decisión de Estados Unidos de otorgar una exención de 30 días a las sanciones sobre el petróleo ruso, argumentando que "Este alivio por sí solo por parte de Estados Unidos podría proporcionar a Rusia unos 10.000 millones de dólares para la guerra". Para Zelenski, la medida es contraproducente: "Esto ciertamente no ayuda a la paz".
Mientras estas negociaciones están congeladas, el enfrentamiento en el terreno continúa sin tregua. Esta semana, rusos y ucranianos han reclamado avances en el frente. Ucrania asegura haber forzado retrocesos de las tropas rusas en ciertos puntos, mientras el Kremlin insiste en que su invasión sigue adelante. La guerra, que ya supera los cuatro años, parece no tener fin a la vista. Y cada día, ciudades como Kiev siguen recibiendo los impactos de una confrontación que el mundo parece haber apartado de su foco de atención.
Fuente original: France 24 - Europa



