ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

MinMinas entrega diez biodigestores en Providencia y San Andrés para producir energía limpia

Fuente: El Isleño
MinMinas entrega diez biodigestores en Providencia y San Andrés para producir energía limpia
Imagen: El Isleño Ver articulo original

El Ministerio de Minas entregó diez biodigestores en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Con estos equipos, siete beneficiarios en Providencia y tres en San Andrés podrán generar gas y fertilizantes naturales a partir de residuos orgánicos. La iniciativa, que contó con apoyo de la Universidad Nacional de Colombia, busca fortalecer la transición hacia energías limpias en una región que es altamente vulnerable al cambio climático.

En las islas del Archipiélago tienen razones para celebrar. El Ministerio de Minas acaba de entregar diez biodigestores que abren la puerta a nuevas formas de energía limpia para las comunidades locales. La I-Fish Association y la Federación de Pescadores Artesanales de Providencia y Santa Catalina recibieron estos equipos el 20 de abril, en un acto que muchos consideran un punto de quiebre hacia la sostenibilidad de la región.

Los biodigestores funcionan de una forma relativamente sencilla: a través del aprovechamiento de residuos orgánicos como restos de comida, boñiga de res, cerdo o vísceras de pescado, estos aparatos generan gas para autoconsumo y fertilizantes completamente naturales. "Se trata de un nuevo paso hacia la transición energética por modelos limpios y renovables, mediante un proyecto que nos impulsa a continuar cuidando nuestro marítorio y para construir desde nuestras raíces", expresó la I-Fish Association en sus redes sociales.

La iniciativa surgió de una convocatoria abierta del Ministerio enfocada en "comunidades energéticas". Miguel Ángel Castell Cano, abogado de las agremiaciones beneficiarias, explica que esto responde a una política más amplia del Gobierno de territorializar el cambio climático, llevando las soluciones desde el nivel central hasta las regiones específicas. "Esa era una temática que se venía trayendo a discusión desde hace un tiempo; y como el Gobierno del Cambio tiene una política de territorializar el tema del cambio climático, entonces ya no se maneja a nivel central sino que se lleva a las regiones", comentó.

Lo interesante es que anteriormente estos proyectos dependían de empresas privadas que decían actuar bajo responsabilidad empresarial, cuando en realidad eran subsidiados con dineros del Estado. Ahora, las comunidades locales tienen acceso directo a estas tecnologías. El Archipiélago es reconocido por el mismo Estado como el departamento más vulnerable al cambio climático, lo que hace urgente esta transición.

En la región también existe otro problema: hay un monopolio en la prestación de servicios públicos que ha generado una fuerte dependencia de los habitantes hacia la electricidad y el gas en cilindro. "Esta iniciativa genera, de una u otra forma, una oportunidad para lograr una mediana independencia", señaló Castell. Restaurantes como Green and Blue, varias familias insulares y el Raizal Development Center en San Andrés, donde se adelanta un proyecto de Universidad Cristiana a cargo de Jairo Rodríguez Davis, son algunos de los beneficiarios directos.

El proceso de activación es directo: se requieren 300 litros de agua y 300 litros de boñiga para poner en marcha cada biodigestor. Después de esta primera activación, se pueden añadir desechos orgánicos paulatinamente, generando un gas de flama blanca casi transparente que se conecta a una estufa de dos puestos. Con esto, comunidades enteras pueden comenzar a reducir su huella de carbono mientras generan sus propios recursos energéticos. La Universidad Nacional de Colombia fue clave en el diseño, montaje e instalación de estos equipos, consolidando un proceso que mezcla innovación, sostenibilidad y autonomía local.

Fuente original: El Isleño

Noticias relacionadas