MinJusticia reconoce que dar estatus político a disidencias fue un error y genera tensión con próximo gobierno

El ministro Jorge Iván Cuervo admitió que fue "no correcto" otorgar negociación política a disidencias de las Farc, decisión que violó el acuerdo de paz. Advierte al próximo gobierno que levantar inmediatamente todas las mesas de negociación podría traer "efectos muy complicados". Reconoce algunos avances en ciudades como Quibdó en distensión de delitos, pero mantiene preocupaciones sobre cómo el gobierno De la Espriella abordará el tema de seguridad.
El ministro de Justicia Jorge Iván Cuervo hizo un reconocimiento que suena como mea culpa del gobierno Petro: la estrategia de darle estatus político a las disidencias de las Farc fue un paso en falso. En una intervención pública, aseguró que "no fue correcto darle estatus de negociación política a las disidencias de las Farc" y que eso "violó el acuerdo de paz y generó muchísimos problemas". Su comentario se alinea con lo que días atrás dictaminó el Consejo de Estado sobre el mismo tema.
Cuervo se refirió específicamente al caso de alias Calarcá. En 2024, una camioneta de la Unidad Nacional de Protección interceptada en Antioquia transportaba a 13 disidentes junto con un adolescente reclutado a la fuerza, armas ilegales, oro y efectivo. Tras presión de la Casa de Nariño y una resolución de la fiscal general Luz Adriana Camargo, ocho de los involucrados fueron liberados reconociendo su condición de negociadores. El problema es que Petro mantiene la protección a Calarcá pese a que sus frentes han cometido masacres contra militares y policías en varios departamentos, e incluso asesinaron al periodista Mateo Pérez en Briceño.
Sobre las mesas de paz urbana, el ministro reconoció que ha estado atento, aunque el tema ha generado controversia por momentos como el "tarimazo" de Petro con jefes de bandas en Medellín. Sin embargo, mencionó que en lugares como Quibdó "ha habido avances en materia de distensión de delitos como el homicidio o la extorsión que han traído lo que uno podría denominar como paz social".
Lo interesante es que Cuervo ya está mirando hacia adelante. Ha conversado con Iván Cancino, quien será ministro de Justicia en el gobierno De la Espriella, sobre cómo desactivar todas las órdenes de captura contra cabecillas criminales. Su advertencia fue clara: "Le manifesté mi preocupación (a Cancino) de que un levantamiento intempestivo, inmediato de todas las mesas de negociación puede tener efectos muy complicados".
El ministro planteó un escenario donde conviven dos visiones. El próximo gobierno ha anunciado "un marco de sometimiento y desmovilización", que según Cuervo podría no ser incompatible con lo que Petro ha propuesto. Pero hay un pero: "Si el doctor Cancino llegase a ser ministro de Justicia y plantean un nuevo marco jurídico de desmovilización a grupos que no tienen esa categoría de actor político, como el Eln, habría una situación".
Cuervo cerró con una reflexión que suena como lección para el próximo gobierno: "Creo que hay cosas que deben trascender de gobierno a gobierno, que los Estados tienen que ser muy responsables. Una cosa es cuando uno está en campaña y anuncia cosas, otra es cuando tiene que tomar decisiones y eso puede tener impacto en la seguridad y las condiciones de vida". Su consejo al futuro ministro fue que "reenfocar sus políticas de seguridad. Han hablado de sometimiento, y eso significa sentarse a conversar con unos grupos".
Fuente original: El Colombiano - Colombia

