Ministro de Energía ve a La Guajira como ejemplo de transición energética justa en Colombia

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, aseguró en una columna de opinión que La Guajira se ha convertido en referente para la transición energética del país después de superar años de desconfianza entre comunidades, empresas e instituciones. El funcionario destacó que los avances están ligados a nuevas políticas, cambios regulatorios y un proceso de diálogo tripartito que incluye a pueblos étnicos, empresas y el Estado. Proyectos como el eólico Windpeshi de Ecopetrol y las iniciativas Alfa y Beta de Greenwood Energy son ejemplos concretos de este progreso.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, escribió recientemente en La República que La Guajira pasó de ser considerada un territorio sin posibilidades a convertirse en un ejemplo de avance para la transición energética justa en Colombia. Según el funcionario, este cambio fue posible gracias a una nueva visión de la política energética, reformas regulatorias y un trabajo persistente de diálogo que involucraba a sectores que antes se encontraban en desacuerdo.
Lo que marca la diferencia en el departamento es el reconocimiento del papel fundamental que juegan los pueblos étnicos, especialmente la comunidad wayuu. Palma Egea explicó que el Gobierno logró retomar conversaciones que estaban estancadas y generar espacios de confianza donde los proyectos de energía limpia pudieran avanzar con legitimidad social y participación real de las comunidades.
El modelo que ha funcionado en La Guajira es lo que el ministro llamó enfoque tripartito: una mesa donde se sientan juntos las comunidades, las empresas y las entidades del Estado para resolver dificultades, buscar acuerdos y establecer compromisos. Este mecanismo permitió abrir canales de conversación permanentes en zonas donde se proyectan iniciativas energéticas. Entre los casos exitosos que mencionó están el proyecto eólico Windpeshi de Ecopetrol, que avanzó significativamente en gestión social en menos de tres meses, y los proyectos Alfa y Beta de Greenwood Energy, que estudia la posibilidad de retomar.
Palma también hizo énfasis en el Decreto 1540 de 2024, una medida que busca fortalecer la gobernanza y aumentar las transferencias del sector eléctrico hacia entidades locales y comunidades. Pero va más allá: el ministro plantea que el siguiente paso debe ser permitir que las comunidades se conviertan en socias reales de los proyectos energéticos, no solo como receptoras de programas sociales o participantes en procesos de validación.
El funcionario considera que la participación plena, el acceso a la información y el respeto por la palabra de las comunidades han sido elementos clave para lograr avances en un departamento donde antes muchos proyectos eran vistos como inviables. Para él, cuando existe legitimidad social desde el inicio, las inversiones en energías limpias resultan más atractivas y sostenibles.
En su reflexión publicada en La República, Palma Egea cerró con un mensaje que resume el cambio de perspectiva: antes se afirmaba que en La Guajira no se podía avanzar. Hoy, según su visión, los hechos permiten sostener que "en La Guajira se pudo y se puede".
Fuente original: La Guajira Hoy


