Militares identifican 13 puntos calientes de violencia armada que desangran al país

Las Fuerzas Militares reportan 13 conflictos focalizados entre grupos ilegales que generan homicidios, desplazamientos y masacres, concentrados especialmente en la Costa Pacífica y la frontera venezolana. El análisis, presentado en los primeros 100 días del general Hugo Alejandro López Barreto al mando, muestra que grupos como el Clan del Golfo y disidencias de las Farc están presentes en múltiples focos de violencia simultáneamente, incluso mientras participan en mesas de diálogos con el Gobierno.
El panorama de la violencia armada en Colombia es más complejo y disperso de lo que muchos creían. Según el informe de gestión del Comando General de las Fuerzas Militares, presentado en los primeros 100 días bajo la dirección del general Hugo Alejandro López Barreto, existen 13 conflictos focalizados entre grupos criminales ilegales que mantienen al país en zozobra. Estos enfrentamientos producen un rosario de tragedias: homicidios, desplazamientos forzados, confinamientos, masacres y desapariciones que golpean especialmente a poblaciones vulnerables.
Lo más preocupante es dónde están concentrados estos puntos de quiebre. El mapa dibuja una realidad cruda: la violencia se agudiza en la Costa Pacífica y en toda la franja fronteriza con Venezuela. En el norte, departamentos como Norte de Santander, Arauca y Vichada viven bajo el fuego cruzado de múltiples grupos. El ELN disputa territorio con disidencias de las Farc que responden a comandantes como Alexánder Díaz Mendoza, conocido como "Calarcá", y Néstor Vera Fernández, identificado como "Iván Mordisco". En la frontera sur, hacia Nariño y Putumayo, ocurre algo similar.
Pero hay un detalle que desconcierta: algunos de los principales actores armados que generan estos conflictos están simultáneamente sentados en mesas de negociación con el Gobierno. El Clan del Golfo, por ejemplo, está presente en seis de los 13 conflictos identificados y participa en conversaciones con la Casa de Nariño desde 2025 en Catar. La disidencia de "Calarcá", el EMBF, también está metida en seis de estos focos de violencia, mientras que desde finales de 2023 dialoga con el Estado.
La geografía del conflicto es también una geografía de la complejidad criminal. En el Cauca, uno de los departamentos más golpeados, conviven el EMC, el ELN y la CNEB en una guerra que incluye atentados frecuentes contra civiles. En el Valle del Cauca, cuatro grupos diferentes se disputan el control. En Chocó, las poblaciones soportan confinamientos prolongados por paros armados orquestados desde la guerrilla. Una facción nueva, las Autodefensas Unidas de Nariño, apareció en escena apenas en 2025 en el departamento fronterizo con Ecuador.
Este mapa de 13 conflictos revela una fragmentación peligrosa del crimen organizado en Colombia. No es una sola guerra, sino varias guerras pequeñas que avanzan y retroceden según acuerdos tácticos, traiciones y cambios en las alianzas. Mientras el Gobierno intenta negociar con algunos de estos actores, otros siguen expandiendo su control territorial y sembrando terror en las comunidades más olvidadas del país.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
