Mil empleos en las cuadrillas: jóvenes como Juan Camilo reconstruyen sus vidas en Medellín
Las cuadrillas de la gente, iniciativa de la Secretaría de Infraestructura y la EDU, han generado mil empleos en Medellín. Entre los beneficiados está Juan Camilo Duque, un joven de 20 años que cambió su rumbo de vida trabajando en mantenimiento y limpieza de la ciudad. El programa también cuenta con 148 mujeres como jefas de obra, demostrando que es posible construir oportunidades para jóvenes y personas mayores que buscan un nuevo comienzo.
A los 20 años, Juan Camilo Duque decidió que su vida necesitaba un giro. Hoy, trabajando en las cuadrillas de la gente, siente que está construyendo algo más que solo infraestructura urbana. "La verdad un mensaje muy bonito porque siento que el trabajo que estamos haciendo es como para que Medellín se vea más bonita, más urbano", comenta mientras participa en las labores que transforman la ciudad.
La iniciativa que nació desde la Secretaría de Infraestructura y la EDU ha logrado lo que muchos no creían posible: generar mil empleos para personas que necesitaban una segunda oportunidad. No se trata solo de tapar huecos o renovar parques. Detrás de cada proyecto hay historias como la de Juan Camilo, donde el trabajo se convierte en puerta de escape hacia una vida diferente.
Lo interesante es que el programa ha roto esquemas tradicionales. Actualmente hay 148 mujeres liderando como jefas de obra, demostrando que no hay límite de género para estas oportunidades. Junto a ellas trabajan jóvenes y personas mayores, todos con un propósito común: cuidar y embellecer la ciudad mientras reciben ingresos que les permiten sustentar a sus familias.
Juan Camilo, quien estuvo en los vicios tiempo atrás, se convirtió en testimonio viviente del cambio. "Yo estuve en los vicios, eso no trae nada bueno y la verdad, un mensaje a los jóvenes, que se retiren de los vicios, que busquen un trabajo, que piensen en ellos, en salir adelante", dice con convicción alguien que ya recorrió ese camino.
Las cuadrillas de la gente no son solo una estrategia de mantenimiento urbano. Son la evidencia de que cuando se abre la puerta a quienes la sociedad muchas veces olvida, es posible tejer historias de resiliencia. Mil familias en Medellín hoy respiran diferente gracias a un programa que entiende que recuperar la ciudad también significa recuperar la dignidad de sus habitantes.
Fuente original: Telemedellín
