Mil 200 libros llegan a islas de San Andrés y Providencia para transformar la educación local
El Ministerio de Educación Nacional entregó 1.200 ejemplares a 14 instituciones educativas del archipiélago. La iniciativa combina materiales físicos, herramientas digitales y preservación de la cultura raizal y la lengua kriol. El Centro de Memoria Educativa Itinerante busca cerrar brechas educativas reconociendo las particularidades culturales de estos territorios insulares.
San Andrés, Providencia y Santa Catalina recibieron una apuesta del Ministerio de Educación Nacional que mezcla lo tangible con lo digital para fortalecer sus aulas. El Centro de Memoria Educativa Itinerante llegó al archipiélago el 16 de mayo de 2026 con la misión de que la educación no sea solo teórica, sino que esté conectada con la realidad, la memoria y la cultura de estos territorios.
La entrega incluyó 1.200 ejemplares de literatura, cuentos y textos escolares que se distribuirán en 11 instituciones educativas de San Andrés y 3 de Providencia. Pero esto no fue una simple entrega de cajas. La jornada comenzó en la plazoleta del Cañón de Morgan, donde el grupo Zorrinas Dancers presentó danzas tradicionales para recordar que la educación también vive en las expresiones artísticas y la oralidad propia de la región.
El secretario de Educación, Ricardo Gordon May, valoró la colaboración con el ministerio. En lengua kriol expresó: "Tangs tu di Minischri a Edyokieshan fi help wi ya da San Andres ailant, fi get sohn matiirial ahn fi shuo di nieshan di richnis a fi wi koltio". La traducción de su mensaje fue clara: "Gracias al Ministerio de Educación por ayudarnos aquí en San Andrés, para que podamos tener materiales y para poder mostrar a nuestra nación la riqueza cultural que tenemos aquí en la isla".
La estrategia no quedó solo en libros. Se realizó el taller "Guardianes de la Memoria" para que los estudiantes fortalezcan su identidad cultural. Además, se presentó la plataforma Colombia Aprende, que suma herramientas digitales a los materiales físicos, reconociendo que en zonas insulares la conectividad sigue siendo un reto.
Lo importante aquí es el mensaje de fondo: una educación que no ignora quiénes son los raizales, el valor del kriol como expresión viva de identidad, y cómo esa memoria ancestral es fundamental para enseñar y preservar la cultura. Fue un trabajo conjunto en el que participaron entidades como el ICBF, SENA, Prosperidad Social y otros organismos que mostraron a la comunidad educativa sus ofertas institucionales.
Con esta iniciativa, el Ministerio de Educación ratifica que la transformación educativa pasa por reconocer los territorios tal como son, con sus particularidades, su historia y sus fortalezas culturales.
Fuente original: The Archipielago Press


