Miedo en Teherán, furia en el Golfo: así vive la región la guerra entre EE.UU., Israel e Irán

Tras el asesinato del Supremo Líder iraní Ayatollah Ali Khamenei en ataques estadounidenses e israelíes, hay una mezcla de miedo y esperanza en Irán, según expertos. Los llamados de Trump y Netanyahu para que civiles iraníes se levanten contra su régimen carecen de realismo, pues no existe una estructura organizada para un cambio de gobierno. Mientras tanto, crece la rabia en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos por la intensidad de los ataques iraníes, lo que podría presionar a esos países a tomar partido en el conflicto.
En las primeras jornadas del asalto estadounidense e israelí contra el régimen en Teherán, Irán vive un momento contradictorio. Arash Azizi, periodista e investigador irano-estadounidense, lo resume así: "Es un tiempo de miedo y preocupación, pero también de esperanza". Las familias en el terreno reportan alivio de estar vivos tras los bombardeos a la capital, aunque cientos de civiles han perdido la vida en los ataques.
La muerte del Ayatollah Ali Khamenei ha generado sentimientos complejos entre la población. "La mayoría de los iraníes están felices de verlo fuera", afirmó Azizi durante una emisión especial de guerra del podcast de Haaretz. Sin embargo, esta satisfacción contrasta con la realidad política del país.
Azizi fue muy crítico frente a los llamados del presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para que los civiles iraníes se levanten y derroten a su propio gobierno. "Es absolutamente descabellado", respondió el periodista, cuestionando la viabilidad de esos pedidos. El problema es fundamental: no existe una estructura organizada en Irán que esté lista para tomar el poder y liderar una transición democrática. "Si tuvieras una población con redes organizadas listas para hacerse cargo, podrías imaginar que algo así pasara. Pero no las hay", explicó Azizi. Su crítica también alcanzó a los exiliados iraníes como él mismo, a quienes señaló como desorganizados. "No hemos hecho el trabajo, no hemos construido organizaciones, no nos preparamos de manera que estuviéramos listos para una transición exitosa hacia la democracia".
En el Golfo Pérsico, el panorama es diferente pero igual de tenso. Gregg Carlstrom, corresponsal de Medio Oriente para The Economist desde Dubái, reporta que crece la rabia en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos desatada por la intensidad de los ataques iraníes. Esta ira podría empujar a personas de a pie en esos países a tomar un bando en el conflicto, aunque aún no está claro hasta dónde llegaría ese apoyo. "La pregunta es, ¿qué significa eso? ¿Permitir que Estados Unidos use bases en países del Golfo para atacar Irán, o ir más allá e involucrarse militarmente con sus propios aviones de guerra y tropas? Creo que es más probable que estén dispuestos a lo primero que a lo segundo", señaló Carlstrom.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



