Michelle Obando: "El Valle no puede normalizar que la violencia decida quién hace campaña"

Michelle Obando, abogada y sobreviviente de cáncer, es candidata a la Cámara por el Frente Amplio Unitario en el Valle del Cauca. Su campaña enfrenta restricciones por violencia en zonas rurales de Buenaventura y Jamundí. Propone una reforma profunda al sistema de salud colombiano y busca impulsar proyectos como el tren de cercanías para recuperar el peso económico del departamento.
En medio de una campaña marcada por el miedo y territorios vedados por la violencia, Michelle Obando Calvache se atreve a hablar claro. A los 35 años, esta abogada administrativista y magíster en Responsabilidad Social se postula a la Cámara de Representantes como cabeza de lista del Frente Amplio Unitario por el Valle del Cauca. No es su primer intento electoral, pero sí el primero donde lleva la cicatriz de haber sobrevivido al cáncer, una experiencia que moldea cada una de sus propuestas.
Su motor político no es un eslogan bonito sino la realidad cruda del sistema de salud colombiano. Obando vivió en carne propia cómo una firma en una autorización puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. "Sé que una firma en una autorización hace la diferencia entre la vida y la muerte. No voy al Congreso a pedir favores; voy a exigir que la ley se cumpla", afirmó con la contundencia de quien conoce de tutelas y rutas fragmentadas. En el Valle, donde el 90 por ciento de las EPS están intervenidas, su propuesta es una reforma desde adentro: diagnóstico temprano, cero burocracias para acceso a medicamentos para cáncer y enfermedades huérfanas, y control real del dinero que llega a las regiones.
Pero Obando no solo ve un problema de salud en el departamento. También ve una crisis de seguridad que está asfixiando la democracia. Mientras la Misión de Observación Electoral identificó 19 municipios con alertas por violencia y posibles fraudes, la candidata reconoce lo que muchos prefieren silenciar: su campaña no ha podido llegar a zonas rurales de Buenaventura ni a la parte alta de Jamundí. Tampoco ha ingresado a algunos municipios del norte. "El Valle no puede normalizar que la violencia decida quién puede hacer campaña o no", planteó sin rodeos. Estos espacios vedados no son estrategia sino supervivencia. "Hay grupos al margen de la ley que están coactando los temas electorales y eso es un peligro para quienes hacemos actividades políticas", agregó.
Más allá de la urgencia sanitaria y la seguridad, Obando insiste en que el Valle debe recuperar su peso económico nacional. Su agenda incluye impulsar el tren de cercanías y actualizar la Ley Portuaria. Critica que Buenaventura siga siendo apenas la puerta de entrada de mercancías sin recibir beneficios reales ni retorno social. También apunta al bloque parlamentario vallecaucano actual, al que calificó de poco efectivo, e invita a conformar una bancada con verdadera capacidad de concertación.
Obando cierra su mensaje con una invitación a los votantes: abrir espacios a los jóvenes que quieren ser la renovación que necesita el Valle del Cauca. "Mi compromiso es con toda la base social del Valle del Cauca que deposita su confianza en este proyecto político. Quiero representar realmente las necesidades de la gente real, de la gente de a pie. La gente que necesita una oportunidad", concluyó.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

