Metro de Bogotá recibe sus primeros trenes automáticos: sin conductor y con capacidad para 1.800 pasajeros

El Metro de Bogotá avanza con la llegada de nueve trenes de última generación que operarán sin conductor. Cada unidad tiene seis vagones, mide 134 metros de largo y podrá transportar hasta 1.800 personas. Las autoridades esperan completar la llegada de los 30 trenes proyectados durante 2026, mientras la construcción del viaducto ya supera el 75 por ciento de avance.
La Línea 1 del Metro de Bogotá está tomando forma en las calles de la ciudad. Con corte al 7 de abril de 2026, ya han llegado nueve de los treinta trenes que conformarán el sistema de transporte masivo de la capital, y el décimo está a punto de arribar. Todas estas unidades serán ensambladas en el patio taller ubicado en Bosa, donde se realizan pruebas rigurosas antes de que rueden por el viaducto en los próximos meses.
Cada tren es un coloso de la ingeniería moderna. Con 134 metros de largo, 2,90 metros de ancho y 3,90 metros de altura, está conformado por seis vagones que operarán de manera completamente automática, sin la necesidad de un conductor. Los bogotanos verán estos trenes circulando a una altura aproximada entre 13,5 y 14 metros sobre el nivel del suelo, equivalente a la altura de un edificio de cuatro pisos. Inicialmente, la fabricación del primer tren comenzó a mediados de 2024 y tomó cerca de diez meses de trabajo en paralelo, incluyendo armado de estructura, pintura, acabados y ensamblaje de equipos técnicos.
Lo que hace especialmente atractivas estas máquinas es su capacidad de transporte. Cada tren podrá llevar hasta 1.800 pasajeros distribuidos en 300 personas por vagón, de las cuales 252 viajarán sentadas. El diseño incluye detalles pensados para la comodidad y la inclusión: dos espacios para personas en silla de ruedas y 36 asientos reservados para población prioritaria como mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con niños en brazos.
En términos de seguridad y funcionalidad, los trenes cuentan con 24 puertas en total, cuatro por cada vagón, lo que facilitará el flujo rápido de pasajeros. Además incorporan ventanas amplias para visibilidad panorámica, sistemas de seguridad en puertas con estándares internacionales altos, materiales ignífugos en las sillas y sensores de peso para monitorear las condiciones de carga durante la operación.
Una vez los trenes llegan a Bogotá, pasan por una batería de pruebas estáticas y dinámicas en una vía de prueba de 905 metros antes de comenzar su operación comercial. En paralelo, la infraestructura avanza sin detenerse. La construcción del viaducto de los 24 kilómetros de la Línea 1 registraba, con corte al 31 de marzo de 2026, un avance del 75,50 por ciento, lo que consolida el desarrollo de esta obra que será la columna vertebral del nuevo sistema de transporte de la capital.
Con estos hitos, el Metro de Bogotá se posiciona como uno de los proyectos de infraestructura más importantes que ha emprendido la ciudad, prometiendo reducir significativamente los tiempos de desplazamiento y mejorar la movilidad de los bogotanos en los próximos años.
Fuente original: Minuto30