Mercados colombianos reciben con cautela la victoria de De la Espriella en presidenciales
El dólar continuó cayendo tras la elección del ultraderechista Abelardo de la Espriella como presidente para 2026-2030, quien ganó con apenas 0,96 puntos porcentuales sobre su rival Iván Cepeda. Los analistas económicos mantienen prudencia ante el resultado, reconociendo que el nuevo mandatario heredará un país con múltiples crisis fiscales, inflacionarias y energéticas que requerirán inversión significativa para resolverse.
Los colombianos despertaron este lunes a una nueva realidad política: Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, será el próximo presidente del país para el periodo 2026-2030. Sin embargo, la reacción de los mercados y analistas económicos ha sido más de espera que de celebración. Todos coinciden en que el ultraderechista enfrentará desafíos enormes cuando asuma el cargo el próximo 7 de agosto.
En materia cambiaria, la tendencia de las últimas semanas se mantuvo: el dólar abrió el lunes a 3.389,50 pesos, con una caída del 2 por ciento respecto al cierre del viernes anterior. Según Munir Jalil, economista jefe de BTG Pactual para la región andina, el mercado sigue siendo "altamente volátil no solo por los asuntos internos, sino también por el contexto externo, principalmente por el conflicto entre EE. UU. e Irán". Lo interesante es que, aunque la entrada de nuevos inversores ha presionado el tipo de cambio hacia la baja, Jalil advierte que "no hay mucho más espacio para la apreciación del peso porque el país entra en la expectativa de cómo va a solucionar sus problemas".
Lo paradójico ocurrió en la Bolsa de Valores de Colombia: el índice MSCI Colcap abrió con una caída del 2,6 por ciento, llegando a 2.437 puntos, presionado especialmente por un desplome del 10 por ciento en las acciones de Ecopetrol, la petrolera estatal. Es paradójico porque el sector de petróleo y gas es justamente uno de los que podría beneficiarse más con un gobierno de De la Espriella.
La victoria, de todas formas, fue mucho más apretada de lo que muchos esperaban. De la Espriella obtuvo 12,9 millones de votos, equivalentes al 49,66 por ciento, mientras que su rival Iván Cepeda, del Pacto Histórico y cercano al presidente Gustavo Petro, recibió 12,7 millones de votos, es decir, el 48,70 por ciento. La diferencia fue de apenas 0,96 puntos porcentuales, cuando las encuestas preelectorales indicaban una ventaja mucho más amplia para De la Espriella, de al menos cinco puntos.
Jalil considera que esta victoria menor de lo esperado confirma una tendencia más amplia en América Latina: "Las elecciones de Colombia hacen parte de una ola más grande en América Latina de presidentes y administraciones más amigables con el mercado". Sin embargo, la tranquilidad que esto pudiera generar se ve opacada por la realidad que heredará el siguiente gobierno.
Daniel Guardiola, director ejecutivo de Equity Research de BTG Pactual Colombia, es claro en su diagnóstico: De la Espriella recibirá "un país con múltiples crisis" en aspectos fiscales, inflacionarios, de crecimiento, energéticos, de salud y seguridad. "La verdad es que va a heredar un país con múltiples crisis, y la mala noticia es que para resolver eso se necesita dinero", advierte. En la misma línea, Jalil señala que "el nuevo presidente va a tener que incentivar la inversión para que el crecimiento económico colombiano vuelva a estar por encima del 3 por ciento", especialmente porque después de la pandemia se estancó alrededor del 2,5 por ciento.
Para Guardiola, hay sectores que podrían salir beneficiados: petróleo y gas, infraestructura y servicios públicos. En energía, la situación es crítica: "El sector de petróleo y gas está en crisis. Colombia se convirtió en importador neto de gas, tenemos desabastecimiento y por eso dependemos cada vez más del gas importado". Por eso considera urgente que el próximo gobierno reanude la explotación de crudo en yacimientos no convencionales para recuperar la "soberanía energética". En infraestructura, nota que "en los últimos cuatro años ha estado paralizada, no se han hecho proyectos nuevos", razón por la cual es necesario reactivar la construcción. Y en servicios públicos, un sector altamente regulado, Guardiola cree que "debe beneficiarse de un ambiente regulatorio menos hostil".
Fuente original: KienyKe - Portada



