Mercado presiona para segunda alza de 75 puntos en la tasa de interés del Banco de la República

Los analistas financieros esperan que el Banco de la República suba su tasa de interés en 75 puntos básicos el 31 de marzo, llevándola al 11%. Sería la segunda vez en 30 años que ocurre un ajuste de esta magnitud. La medida busca frenar una inflación que seguirá por encima de la meta del banco central durante todo 2026, mientras el peso se deprecia y el costo del dinero se encarece para empresas y familias.
En menos de una semana, la junta directiva del Banco de la República podría tomar una decisión que afectará el bolsillo de millones de colombianos: subir la tasa de interés en 75 puntos básicos. Esto la llevaría del 10,25% actual al 11%. Parece un movimiento técnico, pero traducido al español: los créditos de vivienda, los carros y las tarjetas de crédito se encarecerían notablemente. Según las encuestas que realizaron el Banco de la República y Fedesarrollo entre analistas financieros, este aumento es lo que espera el mercado para el 31 de marzo.
Lo que hace especial este movimiento es su magnitud. Una subida de 75 puntos básicos es un golpe fuerte en términos históricos. Apenas ha ocurrido una vez en los últimos treinta años: el 30 de enero de 2023, cuando la tasa pasó de 12% al 12,75%. El banco central típicamente hace ajustes más graduales de 25 puntos, o aumentos de 50 puntos en ciclos de endurecimiento. Los de 75 puntos se reservan para momentos en que el banco considera que hay un choque económico importante pero que no alcanza la gravedad de los aumentos de 100 puntos, que solo se han hecho en crisis severas.
Los analistas consultados tienen razones concretas para esperar este movimiento. En febrero, la inflación anual llegó a 5,29%, cifra que sigue muy por encima del rango meta del banco central, que es entre 2% y 4%. Para diciembre de 2026, los expertos esperan que cierre en 6,24%. Esto explica por qué el banco podría optar por un ajuste agresivo: necesita frenar rápido los precios que suben sin control. Mientras tanto, los pronósticos de crecimiento económico bajaron levemente a 2,5% para 2026, lo que indica que la economía podría estar desacelerándose.
El encarecimiento de la tasa de interés también tiene consecuencias más amplias. Las empresas que piden dinero prestado para crecer lo harán a mayor costo. El gobierno, que emite bonos (llamados TES) para financiarse, también pagará más. Según las encuestas, el 42,3% de los analistas espera que los TES a 2032 superen el 14% en los próximos tres meses. Para las personas, una tasa más alta significa hipotecas más costosas y ahorros que finalmente rinden un poco más en los bancos.
En el frente de divisas, el peso continúa bajo presión. En febrero cerró en 3.746 pesos por dólar, con una depreciación mensual de 2,3%. Los analistas esperan que para diciembre de 2026 el dólar se vea en 3.800 pesos. Una moneda débil hace más caro importar productos, lo que termina influyendo en los precios internos. También encarece los viajes y pagos al exterior.
El riesgo de que inversionistas extranjeros pierdgan confianza en Colombia también está en la mesa. El spread de la deuda, que mide cuánto dinero extra tiene que pagar el país para que le presten comparado con potencias como Estados Unidos, cerró en 294 puntos básicos en febrero. El 64,3% de los analistas anticipa que este margen seguirá creciendo, lo que indica que el mercado ve a Colombia como un destino cada vez más riesgoso.
Fuente original: Portafolio - Economía