Menor de 13 años asesina a joven colombiano en Valladolid en presunto crimen por encargo
Un adolescente de apenas 13 años acabó con la vida de Juan Esteban, un joven colombiano de 18 años, en la ciudad española de Valladolid. El ataque, en el que dos menores más participaron sujetando a la víctima, estaría vinculado a un ajuste de cuentas entre bandas criminales. Las autoridades investigan si se trata de un homicidio ordenado aprovechando la inimputabilidad penal de los menores en España.
Un crimen que parece sacado de una película de violencia urbana ocurrió en Valladolid, España, cuando Juan Esteban, un joven colombiano de apenas 18 años, fue asesinado a puñaladas por un niño de 13 años. Pero lo más inquietante no es solo la edad del atacante, sino que dos menores más lo acompañaban en la acción: mientras una sujetaba a la víctima para que no escapara, otra participaba en lo que investigadores describen como una ejecución calculada.
Los padres de Juan Esteban habían alertado a las autoridades españolas semanas antes sobre amenazas que recibía su hijo. Esta advertencia previa ahora deja un sabor amargo de negligencia institucional. El hecho ocurrido en la ciudad de Castilla y León ha levantado sospechas sobre si los servicios sociales actuaron con la rapidez y decisión necesaria para proteger al joven.
Los investigadores españoles tienen una hipótesis que explica por qué menores cometerían un crimen tan grave. Todo apunta a que se trata de un asesinato por encargo entre las bandas "Dominican Don't Play" y los "Trinitarios". Estos grupos criminales, con raíces en América Latina, habrían diseñado un plan macabro: utilizar a menores de 14 años, edad en la cual los delincuentes son legalmente inimputables en España (es decir, no pueden ser condenados a prisión como adultos), para ejecutar sus trabajos criminales. De esta forma, evitan penas de cárcel mientras cometen homicidios.
La madre de Juan Esteban ha mostrado una entereza admirable en medio del dolor. Pese a la tragedia que golpeó a su familia, envió un mensaje de paz, pidiendo a los amigos de su hijo que no busquen venganza. Sin embargo, el padre del muchacho no fue tan conciliador. Criticó duramente la inacción de las autoridades españolas y describió al atacante con palabras duras: un "niño con mentalidad asesina".
Este caso ilustra una realidad incómoda del fenómeno criminal contemporáneo: cómo grupos delictivos sofisticados exploran los vacíos legales reclutando menores para sus operaciones. Juan Esteban pagó con su vida por estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado, y probablemente sin saber realmente el alcance de la amenaza que le rodeaba.
Fuente original: Minuto30



