Médicos desmienten a Petro: niños con hemofilia sí pueden montar bicicleta, lo que mató a Kevin fue falta de medicinas

Kevin Arley, un niño de siete años con hemofilia severa, murió este fin de semana tras caer de bicicleta, pero lo que realmente lo condenó fue que Nueva EPS no le suministró su tratamiento desde diciembre. El presidente Petro y el ministro de Salud culparon a la madre por dejar que el niño jugara, argumentando que los hemofílicos deben estar restringidos. Sin embargo, pediatras especializados confirman que menores con esta enfermedad pueden practicar deporte normalmente si reciben su medicamento y usan protección adecuada.
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico vuelve a exponer la profunda crisis del sistema de salud en Colombia. El niño de siete años falleció este fin de semana en el hospital La Misericordia de Bogotá tras ser trasladado desde La Plata, Huila, donde había sufrido un accidente montando en bicicleta. Pero detrás de esa caída hay una responsabilidad que las autoridades han intentado esconder: su EPS no le había entregado los medicamentos que necesitaba desde hace meses.
Kevin padecía hemofilia A severa, una enfermedad que demanda tratamiento continuo y urgente. Como lo explica Diego Gill, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras, "un sangrado, como uno cerebral, puede progresar de manera muy rápida. La continuidad del tratamiento no es opcional, es obligatoria. Si no se garantiza el suministro oportuno del factor y el seguimiento especializado, el desenlace puede ser fatal". Su madre, Katherine Pico, reveló que desde diciembre estaba pidiendo los medicamentos a Nueva EPS, pero la entidad intervenida por el Gobierno simplemente no se los daba. "La última dosis que recibió fue el 12 de diciembre. El 31 me dijeron que Nueva EPS terminó convenio con Medicarte. Ellos sabían dónde estaba. El niño usó el tratamiento desde los 9 meses. No lo podía tener amarrado o bajo llave", contó en Blu Radio.
Lo que sucedió después revela el nivel de cinismo de las autoridades. En lugar de asumir la responsabilidad de no garantizar el medicamento, el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, dirigieron los reflectores hacia la madre. Petro llegó a decir que "en primer lugar, la familia" debe prevenir, y que "si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos", como si una madre pudiera mantener a su hijo encerrado solo porque el sistema de salud falla. El ministro, a su vez, sostuvo que los niños con hemofilia "tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y hemorrágico grave".
Pero todo eso es falso, según los médicos especializados. El doctor Agustín Contreras, hematooncólogo pediatra de la Fundación Cardioinfantil de Bogotá, fue directo al responder a La FM: los niños con hemofilia sí pueden montar en bicicleta. De hecho, afirmó que esa actividad física "es una de las actividades que recomendamos", siempre que el paciente esté recibiendo su tratamiento y cuente con protección adecuada: casco, rodilleras y protectores de codo. El médico fue enfático en su conclusión: "No, los niños pueden hacer sus actividades con las medidas preventivas y el uso del medicamento".
Así queda claro que Kevin no murió por montar en bicicleta. Murió porque Nueva EPS, una entidad que el Gobierno ya había tenido que intervenir, dejó de suministrarle un medicamento que su vida demandaba sin interrupciones. La bicicleta fue solo el detonante. El verdadero asesino fue la negligencia de un sistema de salud que sigue colapsando mientras las autoridades responsables buscan culpar a las familias por intentar vivir una vida normal.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

