Médico condenado por muerte en cirugía estética asegura que seguirá luchando por su inocencia

Gabriel Agámez, médico general sin especialidad en cirugía, fue condenado por homicidio culposo tras la muerte de Luz Dari Silva durante una lipólisis láser en Barrancabermeja. El profesional dice que el fallo no está en firme y prepara recursos legales para demostrar su inocencia. Las autoridades hallaron graves irregularidades: operaba sin las credenciales requeridas, el anestesiólogo no se había graduado y el procedimiento fue ejecutado de manera técnicamente deficiente.
Gabriel Agámez continúa enfrentando un proceso judicial que ha marcado su carrera. El pasado 16 de febrero se conoció que este médico fue condenado en segunda instancia por homicidio culposo, luego de que Luz Dari Silva, una mujer de 29 años, muriera tras someterse a una lipólisis láser en su consultorio de Barrancabermeja. La joven dejó dos hijos pequeños y un esposo viudo.
Lo que más preocupó a los investigadores fue descubrir que Agámez es únicamente médico general. No posee la especialidad en cirugía ni en estética avalada por el Ministerio de Educación. Además, el anestesiólogo que participó en la operación aún no se había graduado. Estas irregularidades graves llevaron a los jueces a concluir que el procedimiento fue ejecutado de manera agresiva y técnicamente deficiente, con ruptura de las medidas de asepsia y contaminación de las heridas. El manejo después de la cirugía también fue negligente, pues no se activaron los protocolos de emergencia cuando la paciente comenzó a presentar complicaciones.
Por estos hechos, Agámez fue condenado a 48 meses de prisión, al pago de una multa y a la suspensión del ejercicio profesional. Sin embargo, en sus redes sociales continúa mostrando procedimientos estéticos. "Hoy quiero dar claridad para todos que me preguntan, es totalmente falso que el fallo está en firme, mi grupo judicial está trabajando en un recurso para demostrar mi inocencia y seguir en este litigio que aún no termina", escribió el médico en Instagram.
Lo que llama la atención es que Agámez operaba en varias ciudades del país. Tenía sucursales registradas en Bogotá, Barranquilla, Medellín y también en Bucaramanga, además de Barrancabermeja. Samuel Velásquez, esposo de la víctima, asegura que gracias a sus denuncias logró conseguir el cierre de esos lugares, aunque parece que el médico sigue realizando procedimientos principalmente en Bucaramanga y Barrancabermeja.
Fuente original: El Tiempo - Colombia



