Medellín refuerza vigilancia: detectan que agresores sexuales entran por rutas alternas

Las autoridades de Medellín advirtieron que depredadores sexuales están evitando los controles del aeropuerto José María Córdova ingresando por otras terminales aéreas del país y luego usando vuelos nacionales. La administración implementa una fuerza de tarea permanente y coordina con Interpol y Migración Colombia para ampliar los controles a otros aeropuertos. En lo corrido de 2026, se han realizado 21 inadmisiones por turismo sexual en Colombia, de las cuales 11 ocurrieron en Antioquia.
La batalla de Medellín contra los delincuentes que explotan sexualmente a menores no tiene tregua. Los controles que durante años se han fortalecido en el aeropuerto José María Córdova han mostrado resultados claros: captura de criminales y un mensaje disuasivo que ya circula en redes sociales entre extranjeros que pensaban venir a la ciudad con estos propósitos oscuros. Pero, como suele ocurrir con los delincuentes, cuando se cierran puertas, buscan ventanas.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, fue directo al punto: "Los delincuentes buscan la manera de hacerle el quite a la ley". Y explicó cómo lo hacen. Según las alertas que la administración ha recibido, los presuntos agresores están cambiando de estrategia. En lugar de arriesgarse en Rionegro, ingresan a Colombia por otros aeropuertos nacionales y luego se desplazan a Medellín mediante vuelos nacionales internos, eludiendo así los rigurosos filtros que se han consolidado en la terminal antioqueña gracias a la coordinación entre la Policía, Interpol, Migración Colombia y la embajada norteamericana.
Villa reconoció que estos controles han funcionado. "Ya son de conocimiento amplio y público los controles que se vienen haciendo en articulación de la administración con Policía, Interpol, Migración Colombia y la embajada norteamericana en el aeropuerto José María Córdova, de hecho hay varios videos en redes sociales donde los ciudadanos extranjeros alertan a quien va a venir a la ciudad de Medellín sobre los controles en la terminal aérea", señaló. Y agregó que esto es resultado directo de las inadmisiones y capturas realizadas: "Está quedando claro el mensaje de que la ciudad no es refugio de criminales".
Ante este nuevo reto, la ciudad no se quedará de brazos cruzados. La administración está creando una fuerza de tarea permanente similar a la que opera en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, pero para el José María Córdova, con capacidad descentralizada para también vigilar el Olaya Herrera. Además, trabajan con Interpol y Migración para replicar estos controles en otras terminales aéreas del país. "Igual ya tenemos la capacidad de recibir las alertas de quien va a entrar independiente de si vienen directo o si van a hacer escalas", explicó Villa.
Los números hablan por sí solos. En febrero pasado, tres viajeros estadounidenses fueron detenidos en el aeropuerto El Dorado de Bogotá cuando se confirmó que querían ingresar a Medellín para turismo de explotación sexual. En lo corrido de 2026, Migración Colombia ha realizado 21 inadmisiones en todo el país por este delito, y Antioquia concentra casi la mitad con 11 casos. La ciudad sigue siendo objetivo de depredadores internacionales, pero cada vez con menos opciones para actuar.
Fuente original: El Tiempo - Colombia