Medellín logra dos años sin muertes por desnutrición infantil tras reducir casos drásticamente
Medellín ha conseguido un hito importante: completar dos años sin registrar muertes por desnutrición infantil. La ciudad redujo la desnutrición en menores del 1,1 % al 0,4 %, mientras que en el departamento de Antioquia bajó del 28 % al 19 %. Expertos destacan que la desnutrición en la primera infancia afecta el desarrollo cognitivo, reduce años de escolaridad y disminuye los ingresos futuros en hasta el 54 %.
Medellín está de enhorabuena. La capital antioqueña acaba de completar dos años sin que se registren muertes de niños y niñas por desnutrición, un logro que fue destacado en el foro "Nutrición sobre la mesa", organizado por El Tiempo. Los números hablan por sí solos: la desnutrición infantil en la ciudad pasó del 1,1 % al 0,4 %, una caída que refleja años de trabajo coordinado entre instituciones y comunidades.
El avance es aún más significativo cuando se mira a nivel departamental. Antioquia en general redujo la desnutrición del 28 % al 19 %, demostrando que las políticas públicas para combatir el hambre están funcionando. Otros departamentos como Tolima y Santander también han mostrado progresos importantes en seguridad alimentaria, lo que sugiere que hay un movimiento nacional ganando impulso en esta batalla.
Pero más allá de los porcentajes, está el impacto real en la vida de los niños y niñas. Cuando un menor sufre desnutrición en sus primeros años, las consecuencias son de largo plazo y profundas. Los expertos advierten que la desnutrición infantil reduce el desarrollo cognitivo con 14,6 puntos menos de coeficiente intelectual, disminuye la escolaridad en hasta 5 años e impacta los ingresos en la adultez, reduciéndolos hasta el 54 %. En otras palabras, un niño desnutrido hoy será un adulto con menos oportunidades mañana.
Frente a esto, el foro plantea una estrategia integral: hacer una alianza entre empresas privadas, el estado y la ciudadanía para prevenir y reducir el hambre desde antes de nacer, enfocándose especialmente en el embarazo y los primeros mil días de vida del menor. La idea es que no sea solo responsabilidad de una institución, sino un trabajo de todos los sectores de la sociedad.
Los logros de Medellín muestran que cuando hay voluntad política y trabajo conjunto, es posible cambiar realidades que parecen imposibles. Dos años sin muertes por desnutrición infantil no es una casualidad: es el resultado de decisiones, recursos y gente comprometida con el bienestar de los más pequeños.
Fuente original: Hora 13 Noticias

