Medellín en la mira: estudio mundial alerta sobre riesgo de olas de calor en la ciudad
Un análisis de la Universidad de Oxford ubicó a Medellín entre las 205 ciudades más pobladas del mundo evaluadas por su vulnerabilidad frente a olas de calor. Aunque la capital antioqueña está en posición menos crítica que Barranquilla, Cali y Bogotá, los expertos advierten que factores como el efecto isla de calor, la pobreza y la llegada de El Niño podrían agravar el impacto en la población. El estudio subraya que el riesgo no depende solo de las temperaturas, sino también de condiciones sociales y urbanas que debilitan la capacidad de respuesta de las ciudades.
Medellín acaba de entrar en un ranking mundial que no es precisamente una buena noticia. La Universidad de Oxford incluyó a la capital antioqueña entre las 205 ciudades del planeta con más de un millón de habitantes analizadas por su riesgo frente a las olas de calor. Aunque en la clasificación global la ciudad ocupó el puesto 172, muy por debajo de otras ciudades colombianas, los expertos alertan que el panorama podría complicarse con la llegada del fenómeno de El Niño y otros factores que ya están presentes.
El estudio, publicado en la revista científica Sustainable Cities and Society, no solo midió temperaturas. Los investigadores fueron más allá y analizaron factores sociales, económicos y demográficos que condicionan la forma en que una ciudad enfrenta el calor extremo. En la clasificación, Barranquilla resultó ser la ciudad colombiana más vulnerable al ocupar el puesto 11 a nivel mundial, seguida por Cali en la posición 54, Bogotá en el 116 y Medellín en el 172. Aunque Medellín esté en mejor posición, eso no significa que la ciudad pueda bajar la guardia.
Lo preocupante es que en Medellín convergen varios elementos que elevan el riesgo. El llamado efecto isla de calor es uno de los principales: se trata del fenómeno que hace que algunos sectores urbanos se calienten más que otros debido a la concentración de concreto, asfalto y edificios, combinado con la falta de espacios verdes. En los últimos meses, la ciudad ha registrado temperaturas superiores a los 33 grados centígrados, lo que ha encendido las alarmas sobre posibles afectaciones en la salud de la población.
El estudio es claro en su mensaje: el calor extremo mata, pero mata más donde hay pobreza. "En muchas grandes ciudades, el calor extremo coincide con una alta vulnerabilidad y una capacidad limitada para hacer frente a la situación. Esta combinación puede aumentar considerablemente el riesgo asociado al calor y, en algunos casos, tener consecuencias que ponen en peligro la vida", advierte la investigación. En Medellín, análisis oficiales identificaron 14 barrios distribuidos en seis comunas con altos niveles de vulnerabilidad ante las altas temperaturas. Además, los efectos suelen ser más severos en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Ante la llegada de El Niño, Daniel Ruiz Carrascal, coordinador del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA), pidió a la ciudadanía estar atenta. "Lo que le pedimos a la comunidad es que, primero, estén informados, y estén continuamente verificando la información que ponemos a disponibilidad de todos a través de nuestros canales oficiales para entender los impactos que podría tener para el territorio la afectación del niño en los dos meses", señaló Ruiz Carrascal. El mensaje es simple: la información es la primera línea de defensa.
Los resultados del informe representan una llamada de atención no solo para Medellín, sino para toda América Latina. De las 205 ciudades analizadas, 28 son latinoamericanas, y el panorama sugiere que la región necesita fortalecer sus estrategias de adaptación y protección frente a un fenómeno climático cada vez más intenso y frecuente.
Fuente original: Minuto30
