Matan al campeón colombiano de mulas en masacre ligada a su hermano, narcotraficante condenado

Nicolás Caro Ángel, reconocido como el mejor montador de mulas de Colombia, fue asesinado junto a dos trabajadores en una masacre en Titiribí, Antioquia. Las autoridades sospechan que fue un ajuste de cuentas entre bandas del narcotráfico, ya que su hermano Santiago Caro es un cabecilla condenado a más de 20 años de prisión. El crimen ocurrió cuando hombres armados lo engañaron con una supuesta reunión y lo ejecutaron en una vía apartada.
Una masacre más ensangrentó el Suroeste de Antioquia la madrugada del 25 de febrero. Tres hombres fueron hallados muertos en una vía cercana a Titiribí, a unos 30 minutos del casco urbano, tirados alrededor de una camioneta blanca con las luces estacionarias aún encendidas. Lo que parecía un crimen más en una región azotada por la guerra entre bandas del microtráfico resultó ser la muerte de alguien que brillaba en otro mundo completamente diferente: Nicolás Caro Ángel, el mejor montador de mulas que ha tenido Colombia.
La noche anterior, el 24 de febrero alrededor de las 11 de la noche, Nicolás se encontraba en la finca La Tejana, en la vereda Corcovado, cuando hombres armados llegaron en motocicletas. Lo que sucedió después fue brutal y calculado. Los atacantes ingresaron a la propiedad e indicaron al patrón que lo convocaban a una supuesta reunión. Confiado, Nicolás salió junto a dos de sus trabajadores, uno de ellos identificado como Stiven Zapata. Subieron al vehículo siguiendo a los motorizados sin saber que iban rumbo a la muerte. Cuando llegaron a un pasaje solitario en el sector de La Sabaleta, los hombres armados cerraron el paso de forma repentina, bajaron a los tres civiles del automóvil y dispararon sin piedad.
El coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán, comandante de la Policía de Antioquia, reveló que las primeras hipótesis apuntaban a un ajuste de cuentas entre estructuras ilegales. La razón: Nicolás era hermano de Santiago Caro Ángel, cabecilla convicto del GDCO San Pablo ligado a 'La Terraza'. Según las autoridades, el responsable sería el GDO 'La Miel', una de las varias bandas que libra una guerra sangrienta por el control del negocio del microtráfico en la región. Lo preocupante es que Nicolás ya había sido víctima de un atentado en 2025 que logró evadir. Las autoridades no descartan que se haya convertido en blanco de represalias por acciones de su hermano.
El contraste es casi insoportable. Mientras Santiago acumula antecedentes judiciales desde 2015 por cohecho, porte de estupefacientes y otros delitos, su hermano Nicolás vivía en un universo completamente distinto. Era un jinete de reconocimiento nacional, varias veces campeón en torneos que lo llevaron a ser aclamado como una leyenda en su disciplina. Tan solo meses atrás, en octubre de 2025, participó en el XVII Mundial de Confepaso donde se consagró campeón en tres categorías. Para el día de su asesinato tenía programada su presentación en la cuadragésima segunda edición de la Exponacional Equina Fedequinas en Bucaramanga.
Santiago cumple su condena en la cárcel de máxima seguridad de La Paz, en Itagüí. Fue condenado en 2023 a 21 años y seis meses de cárcel por homicidio agravado, después de un preacuerdo. Antes de eso, acumuló condenas por hurto, concierto para delinquir y otros delitos. Sus "pecados", como diría alguien con amargura, parecen haber terminado siendo los del hermano.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos para quien entregue información que lleve a la captura de los responsables de esta masacre. Por ahora, Nicolás Caro Ángel permanecerá en la memoria de quienes lo vieron montar, de quienes vieron su talento brillar en las competencias nacionales, y en el dolor de una región que parece condenada a sangrar por las guerras que otros escriben en sus territorios.
Fuente original: El Tiempo - Colombia