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Masacre en Catatumbo: asesinan a líder social y cinco personas en ataque a vehículo de la UNP

Fuente: Seguimiento
Masacre en Catatumbo: asesinan a líder social y cinco personas en ataque a vehículo de la UNP
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Un grupo de hombres armados interceptó y atacó a balazos una camioneta blindada en la vía entre Ábrego y Ocaña, dejando seis personas muertas. Entre las víctimas está Freiman David Velásquez, miembro de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo y exconsejero de juventudes de Norte de Santander. La masacre ocurrió en una zona donde operan grupos criminales como el ELN, disidencias de las Farc y paramilitares, y es la quinta registrada en el departamento este año.

El Catatumbo volvió a despertar con sangre. Hombres armados interceptaron una camioneta blindada de la Unidad Nacional de Protección en la madrugada del martes, en la vía que une a Ábrego con Ocaña, y dispararon sin compasión contra el vehículo. El saldo fue de seis personas fallecidas, un recordatorio cruel de la violencia que sigue acechando a los líderes sociales del país.

El ataque sucedió alrededor de las 11:40 de la mañana en zona rural. Los atacantes abrieron fuego indiscriminadamente contra el parabrisas, los cristales laterales y las puertas de la Mitsubishi. Cuando cesó el tiroteo, quedaron tres cuerpos dentro del vehículo, dos sobre la carretera y uno en una alcantarilla cercana. Cuatro hombres y dos mujeres perdieron la vida en cuestión de segundos.

Una de las víctimas identificadas fue Freiman David Velásquez, miembro activo de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo y exconsejero de juventudes de Norte de Santander. Su muerte marca un golpe directo contra el trabajo comunitario que realizaba en la región. También cayeron Robinson Carvajalino Gómez y Sebastián Murillo Flórez, escoltas que murieron cumpliendo su deber protegiendo al líder social. Las otras tres personas aún están en proceso de identificación por parte de los peritos forenses.

Velásquez no era un blanco cualquiera. Su esquema de protección existía precisamente por las múltiples amenazas que enfrentaba. Hace menos de dos meses, en enero, ya había sido interceptado por grupos armados en las vías del departamento, siendo despojado de sus pertenencias y vehículos oficiales. Parece que la seguridad que le rodeaba no fue suficiente frente a la determinación de quienes lo perseguían.

El contexto que rodea esta masacre es tan oscuro como preocupante. En la zona convergen estructuras criminales como el ELN, las disidencias de las Farc y grupos paramilitares que compiten por el control territorial. Olguín Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Víctimas, rechazó con vehemencia el homicidio múltiple, mientras que registros de la ONG Indepaz revelan que esta es la quinta masacre registrada en Norte de Santander en lo corrido del año.

La Policía Nacional activó su Laboratorio Móvil de Criminalística para asumir los actos urgentes en la escena. Las autoridades deben mover cielo y tierra para esclarecer los hechos, pero en un departamento donde la criminalidad se mueve con tanta libertad, las respuestas probablemente serán lentas.

Fuente original: Seguimiento

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