Más mujeres hablan del agotamiento en la maternidad: expertos revelan el lado oculto de la crianza

La maternidad está dejando de verse solo como vocación romántica y sacrificada. Psicólogas advierten sobre el síndrome de agotamiento materno, la depresión postparto y cómo los mitos sobre la maternidad perfecta generan culpa innecesaria. Los expertos recomiendan cuidar la salud mental, compartir responsabilidades y entender que amar a los hijos no significa renunciar a la propia identidad.
Durante décadas se vendió la idea de que ser madre era sinónimo de instinto natural y capacidad infinita para el sacrificio. Las mujeres aparecían en la sociedad como superheroínas capaces de hacerlo todo. Pero hoy esa conversación ha cambiado. Cada vez son más las madres que hablan abiertamente del agotamiento extremo, la culpa constante, la pérdida de quién eran antes de ser madres y las dificultades para equilibrar el trabajo, la pareja y la crianza.
Lina María Morales, psicóloga perinatal, explica que esta idealización de la maternidad no solo creó expectativas irreales, sino que también enfermó a muchas mujeres. "Se ha empezado a abrir la conversación sobre un tema que durante años fue tabú: las dificultades de la maternidad. Esto ha permitido visibilizar problemáticas como la depresión postparto, que afecta a una de cada 10 mujeres y la ansiedad postparto, cuya incidencia es aún mayor, llegando a 8 de cada 10 mujeres", asegura Morales. El síndrome de agotamiento materno, conocido como burnout, puede manifestarse con cansancio constante, pérdida de empatía, tensión muscular e incluso enfermedades frecuentes.
Jael Toledo, psicoterapeuta familiar, aclara que el cambio no significa que la experiencia de ser madre sea distinta ahora, sino que finalmente existen espacios para reconocer las dificultades sin sentir que eso cuestiona el amor por los hijos. "Amar profundamente y estar agotada no se contradicen, coexisten. El problema es que aprendimos que sentir frustración o querer un espacio propio significaba no amar suficiente. Y eso no es verdad; es humano", asegura Toledo.
Uno de los mitos más dañinos es la creencia de que el amor maternal se demuestra únicamente a través del sacrificio constante y que renunciar a la propia identidad es sinónimo de ser buena madre. Otros mitos incluyen que el vínculo debe aparecer instantáneamente al ver al bebé, que la lactancia exclusiva es la única forma correcta de alimentar, y que la crianza debe recaer principalmente en las mujeres. Morales subraya que la lactancia es solo una opción, no la única ni la mejor para todas las madres.
Aunque hay más padres participando en la crianza que antes, la carga sigue siendo desigual. Frases como "solo cuidas a los niños todo el día" minimizan la carga emocional y mental que implica la crianza, una forma de trabajo invisible que no se reconoce como tal en muchos hogares.
Para cuidar la salud mental durante la maternidad, los expertos recomiendan varias estrategias. Aprender a soltar la culpa es fundamental: tener tiempo para sí misma no es egoísmo sino necesidad. Caminar, leer, hacer ejercicio o simplemente tomar un café en paz son formas válidas de bienestar. También es importante no silenciar emociones difíciles como el agobio, la tristeza o la ansiedad, sino hablarlas con amigos, pareja o profesionales. Compartir la crianza y las tareas domésticas alivia la sobrecarga, al igual que conectar con otras madres para entender que esas experiencias agotadoras no son culpa personal sino problemáticas compartidas. Finalmente, no descuidar el sueño, la hidratación y una alimentación equilibrada, porque el bienestar propio también es prioritario.
Fuente original: El Tiempo - Vida