Más de 50 campesinos huyen de combates en Remedios y se refugian en Yondó
Casi una semana de enfrentamientos entre el Clan del Golfo y el ELN en Tamar Bajo, Remedios, ha obligado a más de 50 personas a abandonar sus hogares y buscar refugio en Yondó. Entre los desplazados hay niños, adultos mayores y personas con discapacidad que ahora se resguardan en la Casa de la Cultura. Los combates incluyen ataques con drones y armas convencionales que han impactado viviendas y escuelas, mientras el Ejército Nacional coordina operaciones para recuperar el control territorial y reducir los riesgos para la población civil.
La violencia ha tocado de nuevo a las familias del nordeste de Antioquia. Casi una semana de enfrentamientos entre el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional en la vereda Tamar Bajo, municipio de Remedios, ha dejado sin hogar a más de 50 campesinos que hoy se protegen en Yondó, en la Casa de la Cultura. Entre ellos hay niños, adultos mayores y personas con discapacidad que buscan escapar de una realidad cada vez más hostil.
Los combates no son cosa menor. Los grupos ilegales han usado explosivos lanzados desde drones y armas convencionales que han caído cerca de las casas donde viven estas familias, cerca de las escuelas donde estudian sus hijos. El panorama es de tensión permanente. Las comunidades han tenido que confinarse en sus hogares o, como ocurrió, abandonarlos por completo para buscar seguridad en la zona urbana.
Lo que está en juego en Tamar Bajo es el control de corredores estratégicos que estos grupos ilegales utilizan para sus economías ilícitas: minería y narcotráfico. Para las personas que viven allí, eso significa que sus vidas quedaron atrapadas en una disputa que no pidieron. Los menores no pueden ir a la escuela, los adultos no pueden trabajar, y la presencia de combatientes cerca de los caseríos se ha convertido en una amenaza constante.
Hay otro problema que agrava la situación: reportes sobre cuerpos de combatientes fallecidos en los alrededores de los pueblos. Eso representa un riesgo sanitario que suma angustia a una emergencia humanitaria ya compleja. El alcalde de Yondó informó a Caracol Radio sobre la preocupación de los vecinos no solo por la seguridad inmediata, sino por la posibilidad de nuevos desplazamientos si la violencia persiste.
Frente a esta crisis, las comunidades han pedido intervención urgente a autoridades locales, regionales y nacionales. Necesitan garantías de seguridad para volver a sus rutinas, a sus casas, a sus vidas. El Ejército Nacional ya ha activado protocolos para desplegar tropas en la zona, verificar explosivos y reducir riesgos. El Ministerio de Defensa anunció refuerzos en el pie de fuerza con el objetivo de recuperar el control de esos corredores estratégicos y limitar la capacidad de acción de los grupos armados.
Lo que sucede en Tamar Bajo es un recordatorio amargo de la complejidad del conflicto en esta región: enfrentamientos armados, niños amenazados, explosivos, riesgos sanitarios. Todo junto. Eso exige una respuesta coordinada y urgente de todas las autoridades. Las 50 familias en Yondó así lo esperan.
Fuente original: Minuto30


