Más de 3 millones de iraníes huyen de bombardeos en éxodo sin precedentes

La escalada militar en Oriente Medio ha desencadenado una crisis humanitaria masiva. En Irán, entre 3,2 millones de personas han sido desplazadas internamente huyendo de bombardeos hacia zonas más seguras. Simultáneamente, los ataques contra buques mercantes en el Golfo dejan marinos muertos, mientras que más de mil niños han resultado heridos o fallecidos en toda la región en apenas diez días.
La situación en Oriente Medio se deteriora aceleradamente. Según la agencia de la ONU para refugiados, entre 600.000 y un millón de hogares iraníes —lo que suma alrededor de 3,2 millones de personas— han sido desplazados temporalmente dentro del país por los bombardeos. La mayoría huye de Teherán y otras grandes ciudades hacia el norte y zonas rurales en busca de protección, en un movimiento que no cesa mientras las hostilidades se intensifican. Las evaluaciones preliminares señalan que estas cifras seguirán creciendo conforme continúen los ataques.
Entre los afectados están también decenas de miles de refugiados que ya vivían en Irán, principalmente afganos, cuya situación es particularmente vulnerable. Estas familias abandonan sus hogares temporales en medio de la inseguridad creciente y sin acceso a servicios básicos. Las agencias humanitarias de la ONU están adaptando su respuesta, trabajando con autoridades locales para evaluar las nuevas necesidades y reforzar la ayuda conforme aumentan los desplazamientos.
La guerra también se libra en el agua. Los ataques contra buques mercantes en el Golfo y el Estrecho de Ormuz se han multiplicado en los últimos días, dejando un saldo de al menos ocho marinos muertos solo en marzo, según la Organización Marítima Internacional. El miércoles, dos petroleros fueron atacados cerca del puerto iraquí de Khor Al Zubair, causando la muerte de un marino indio y provocando incendios. Estos ataques se han sucedido casi a diario desde el primero de marzo, afectando gravemente la navegación comercial en una de las rutas más críticas del mundo.
El costo humano en vidas civiles es devastador. UNICEF reporta que desde el 28 de febrero más de 1100 niños han sido heridos o muertos en la violencia. La cifra incluye 200 niños en Irán, 91 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait, y probablemente aumente conforme se intensifique el conflicto. Además, infraestructuras civiles de las que dependen los menores —hospitales, escuelas, sistemas de agua— han sido atacadas o destruidas. La agencia de la ONU destacó que "nada justifica la muerte y mutilación de niños, ni la destrucción e interrupción de los servicios esenciales de los que dependen".
En Líbano, la situación es igualmente crítica. Más de 759.000 personas están registradas como desplazadas, aunque el número real es mayor. Lo preocupante es que más del 80 por ciento de los desplazados —cerca de 637.000 personas— viven con familias de acogida, en edificios sin terminar o espacios públicos, a menudo en condiciones de hacinamiento sin agua potable ni atención médica adecuada. Algunos incluso duermen en tiendas de campaña en las calles sin protección alguna. Un ataque reciente en Beirut alcanzó a personas desplazadas, dejando al menos ocho muertos y decenas de heridos. La Organización Internacional para las Migraciones advierte que los servicios sociales de Líbano están al borde del colapso por la presión de esta crisis.
Fuente original: ONU - Oriente medio



